En un país donde el espectáculo es religión y el prime time se discute como si fuera política de Estado, hay cinco mujeres que no solo marcaron época: la construyeron. Dueñas de una personalidad arrolladora, atravesaron generaciones, crisis, modas y escándalos sin perder vigencia. Ellas son las verdaderas divas de la Argentina.
Nacida como Rosa María Juana Martínez, empezó su carrera como actriz en la época dorada del cine argentino y fue una de las grandes figuras de los años 40. Pero su transformación definitiva llegó en 1968, cuando debutó con su programa de almuerzos, un formato que se volvió leyenda. Desde entonces, Mirtha entrevistó a presidentes, artistas, empresarios y figuras internacionales con una mezcla única de elegancia y picardía.
Con más de cinco décadas al aire, su ciclo se convirtió en un termómetro social y político. Supo reinventarse, adaptarse a los cambios de la televisión y sostener un estilo propio: preguntas filosas, glamour intacto y esa frase que ya es parte del ADN argentino. A sus más de 90 años, sigue sentándose a la mesa como si el tiempo fuera apenas un invitado más.
Modelo, actriz, vedette y finalmente conductora, Susana construyó una carrera que combina masividad y carisma. En los años 70 y 80 fue una de las grandes figuras del cine comercial, pero su explosión llegó en televisión. Su programa se convirtió en un clásico de los domingos: entrevistas internacionales, juegos millonarios y momentos que quedaron grabados en la memoria colectiva.
Espontánea, descontracturada y dueña de frases icónicas, Susana logró algo que pocos consiguen: ser cercana sin perder el aura de estrella. Entrevistó a figuras como Michael Jackson y rompió récords de audiencia durante décadas. Es sinónimo de rating, lujo y show en estado puro.
Si hay una palabra que define a Moria es intensidad. Vedette, actriz, conductora y jurado implacable, fue una de las grandes figuras del teatro de revista en los 80 y 90. Con una personalidad frontal y sin filtro, convirtió cada aparición pública en un acontecimiento.
Moria entendió antes que muchos el poder de la exposición mediática. Se reinventó como figura televisiva, fue protagonista de escándalos, polémicas y frases que aún hoy circulan como memes avant la lettre. Dueña de un lenguaje propio y de una actitud desafiante, es una figura que nunca pasa inadvertida.
Actriz, cantante y directora, Nacha representa el costado más intelectual y combativo del espectáculo. Surgida del teatro under en los años 60, fue una referente del café concert y una artista que supo mezclar humor, crítica social y experimentación.
Vivió el exilio durante la dictadura y desarrolló parte de su carrera en el exterior. A su regreso, volvió a posicionarse como una figura central del teatro musical y la televisión. Su perfil siempre estuvo ligado a la reflexión, la política y el compromiso artístico, convirtiéndola en una voz respetada y a veces incómoda dentro del ambiente.
Con más de seis décadas de trayectoria, Graciela Borges es sinónimo de cine argentino. Debutó muy joven y trabajó con los directores más importantes del país. Su presencia en pantalla combina sofisticación, profundidad y una sensibilidad única.
Lejos del escándalo permanente, construyó una imagen asociada al arte y la cultura. Participó en películas clave de distintas generaciones y logró mantenerse vigente sin perder su estilo. Es, para muchos, la gran dama del cine nacional.