El diputado nacional Martín Aveiro presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para crear el Programa de Entrenamiento para el Trabajo, destinado a fortalecer la inserción laboral de personas desocupadas mediante prácticas formativas en ámbitos públicos, privados y sociales.
La iniciativa propone convertir en ley un esquema que hasta ahora funcionó mediante resoluciones administrativas, con el objetivo de darle estabilidad institucional y evitar cambios según el signo político del gobierno de turno.
Según el texto, el programa apunta a “mejorar las condiciones de empleabilidad” de trabajadores sin trabajo, a través de prácticas en entornos reales que incluyan formación y tutorías.
En los fundamentos, Aveiro señala que el proyecto busca potenciar “las habilidades y capacidades de trabajadoras y trabajadores desocupados mediante su participación en prácticas laborales calificantes”, para facilitar su inserción en el mercado de trabajo.
La propuesta se enfoca especialmente en jóvenes y personas con mayores dificultades para acceder al empleo formal.
El proyecto establece que podrán incorporarse al programa:
El objetivo es ampliar el alcance de las políticas activas de empleo, incorporando a sectores vulnerables y con menor experiencia laboral.
La iniciativa prevé que las acciones de entrenamiento se desarrollen en cuatro ámbitos principales:
Cada proyecto deberá ser formulado por entidades públicas o privadas y aprobado por la autoridad de aplicación, según las condiciones que fije la reglamentación.
El proyecto fija límites claros para evitar abusos y garantizar el carácter formativo del programa.
Las prácticas tendrán:
En casos vinculados a servicios sociales, la reglamentación podrá extender esos plazos.
Uno de los pilares del programa es el sistema de tutorías. Cada proyecto deberá contar con un tutor encargado de orientar y acompañar a los participantes.
Según el texto, estos profesionales deberán realizar el seguimiento y la evaluación de las habilidades adquiridas, garantizando un proceso formativo real y no meramente laboral.
En los fundamentos, Aveiro destaca la importancia de que “profesionales experimentados guíen a los participantes” durante su formación.
Los participantes recibirán una ayuda económica mensual no remunerativa, financiada por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y/o por los organismos ejecutores.
Además, las prestaciones que ya perciban por otros programas de empleo serán computadas como parte de ese ingreso.
La iniciativa busca garantizar un ingreso mínimo durante el período de formación, sin generar una relación laboral formal.
Las organizaciones que implementen los proyectos deberán garantizar:
También se prohíbe asignar tareas contrarias a la legislación laboral o realizar descuentos sobre las ayudas económicas.
Por su parte, los beneficiarios deberán:
El incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la exclusión del programa.