La medicina en Argentina apunta a dar un salto cualitativo con la incorporación de brazos robóticos en cirugías traumatológicas de alta complejidad. En este caso, se trata del sistema Mako SmartRobotics que permite a los especialistas realizar reemplazos articulares con un nivel de exactitud que supera la capacidad de la mano humana. Esta tecnología no reemplaza al médico, sino que funciona como un asistente de alta precisión basado en datos.

El aumento de la expectativa de vida y los deportes de impacto han incrementado la demanda de este tipo de procedimientos en el país. Según explica el traumatólogo Andrés Ananía (ver foto abajo), “ya no se busca solo aliviar el dolor, sino devolver movilidad y calidad de vida a las personas". El objetivo actual es que "el paciente recupere su ritmo habitual de manera rápida y sin las complicaciones de las cirugías tradicionales".

El diferencial de esta plataforma tecnológica radica en la preservación de los tejidos blandos durante el acto quirúrgico. “El brazo robótico asiste al cirujano para realizar incisiones más pequeñas y precisas, respetando músculos, tendones y ligamentos”, señala el profesional de la salud. Esto se traduce directamente en un menor trauma para el organismo y una sensación de movimiento mucho más natural tras la operación.
Antes de ingresar al quirófano, se realiza una tomografía para generar un modelo tridimensional de la anatomía real del paciente. Con esta reconstrucción digital, el equipo médico define con precisión milimétrica el tamaño y la ubicación exacta del implante. Este nivel de personalización extrema reduce el desgaste de las prótesis y podría extender su vida útil por encima de los treinta años de uso continuo.

Actualmente, esta tecnología de vanguardia ya se encuentra operativa en los quirófanos del Sanatorio Finochietto de la Ciudad de Buenos Aires. “Cuento con la infraestructura necesaria –Motion Clinic– para optimizar la llegada del paciente a la cirugía y luego acompañarlo en la recuperación”, detalló el traumatólogo. El enfoque integral combina la pericia médica con la educación del paciente y un seguimiento kinesiológico postquirúrgico de alta calidad.
Respecto al futuro de estas intervenciones, las proyecciones indican un crecimiento exponencial en el uso de herramientas automatizadas a nivel global. En este sentido, Ananía concluyó: “Hoy apenas un 10% de las cirugías ortopédicas se realizan con asistencia robótica, pero en el futuro ese número superará el 90%”.