El conflicto bélico en Medio Oriente comenzó a generar repercusiones en la agroindustria global. Según la agencia Bloomberg, el aceite de soja alcanzó esta semana la cotización más elevada de los últimos dos años y lideraron las ganancias en el rubro de commodities.
Esta situación se conoció "en medio de expectativas de que el aumento de los precios del crudo impulsará la demanda de biocombustibles", según la agencia.
La soja alcanzó su nivel más alto en más de dos años, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y en este contexto, los contratos en Chicago subieron hasta un 3,9% antes de reducir algunas ganancias. El aumento de los precios del crudo suele hacer más atractivos los combustibles alternativos como el biodiésel e incrementar la demanda de aceites vegetales y etanol elaborado a partir de maíz o azúcar. El crudo se disparó antes de frenar lo que había sido su mayor alza en cuatro años.
“El mercado de aceites vegetales, incluido el aceite de soja, ha cobrado impulso gracias a la fortaleza que hemos observado en el petróleo crudo”, afirmó Matt Darragh, analista de granos y semillas oleaginosas de Kpler. El conflicto también ha generado preocupación,ante la posibilidad de un enclave estratégico como el estrecho de Ormuz.
“Los barcos que se dirigen a Medio Oriente están evitando esas rutas o exigiendo tarifas de flete más altas, lo que podría aumentar los precios del aceite vegetal para las naciones del Consejo de Cooperación del Golfo y afectar los flujos comerciales en la región”, dijo Mayur Toshniwal, presidente y jefe de comercio de Emami Agrotech Ltd., un procesador de aceite vegetal y fabricante de biodiésel indio.