Se conocieron detalles del proyecto de Boca Juniors para remodelar la Bombonera con capacidad para 80.000 espectadores, sin perder su identidad ni abandonar su ubicación histórica en Brandsen 805.
La iniciativa, impulsada por la dirigencia de Juan Román Riquelme, propone una solución integral que esquiva el conflicto con los vecinos frentistas y apuesta a crecer en altura y hacia las vías.
El proyecto, que es el resultado de más de dos años de estudios de ingeniería, se estructura sobre la construcción de una cuarta bandeja que se ubicará por encima de las tres actuales, replicando su diseño arquitectónico. En una primera etapa, esta obra sumaría 6.000 plateas, elevando el aforo inicial de 57.000 a 67.000 personas, para luego escalar hasta la cifra final proyectada.
El punto neurálgico del proyecto radica en la logística de acceso. Para conectar las nuevas estructuras, se prevé la construcción de cuatro torres externas sobre el sector de Playa 1 (lindero a las vías), que albergarán un total de 18 ascensores con capacidad para 12 personas cada uno.
Estas torres se vincularán con el estadio mediante puentes colgantes que cruzarán por encima del trazado del tren.
Esta intervención requiere la aprobación de Ferrosur Roca S.A. (que ya dio el visto bueno al proyecto ejecutivo) y de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), organismo que actualmente evalúa la factibilidad técnica de las obras en zona ferroviaria.
Otra de las claves es la resolución del histórico "lado de los palcos". El plan descarta la compra de las medias manzanas vecinas —debido a la complejidad legal y patrimonial de los 48 lotes involucrados— y opta por una solución interna: demoler los palcos actuales para construir dos nuevas bandejas de plateas y seis niveles de palcos con terrazas, cerrando definitivamente la forma del estadio.
Para ganar el espacio necesario sin invadir la vía pública, se proyecta desplazar el campo de juego cuatro metros hacia el sector de las vías, reubicando los bancos de suplentes y creando un nuevo acceso central único tipo FIFA.

El masterplan contempla, en su fase final, la instalación de una cubierta de techo completa sobre las cuatro tribunas, mejorando el confort climático y potenciando la acústica legendaria del recinto. Además, se ampliarán las populares Norte y Sur bajas modificando su pendiente y rectificando su cierre para ganar capacidad y visibilidad.
Boca asegura que la estructura de hormigón de 1940 está en condiciones de soportar las nuevas cargas, avalada por estudios de resistencia y ensayos de laboratorio. "No es un dibujo de campaña, es un proyecto con ingeniería", sostienen desde el club, que busca aprovechar los recesos para avanzar con una obra que promete cambiar para siempre uno de los dos estadios más importantes del fútbol argentino.