Las declaraciones del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvieron a quedar en el centro de la escena luego de que defendiera el viaje de su esposa en el avión presidencial durante una gira oficial en Nueva York y afirmara que había ido a “deslomarse” durante esa semana de actividades.
La frase, que se viralizó rápidamente en redes sociales, reavivó el recuerdo de otros momentos en los que el funcionario utilizó expresiones que generaron controversia.
Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en 2024, cuando defendió la gestión del entonces ministro de Salud en medio de una compleja epidemia de dengue.
La polémica más reciente surgió cuando Adorni justificó la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en el viaje oficial a Estados Unidos en el marco de la denominada “Argentina Week”.
Consultado por la prensa, el funcionario confirmó que su pareja viajó junto a la comitiva desde Buenos Aires y explicó que no implicó gastos para el Estado. En ese contexto, lanzó una frase que rápidamente se volvió viral: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York, quería que me acompañe”.
Según detalló, Angeletti tenía un pasaje comprado por su cuenta y los viáticos del viaje también fueron afrontados de manera privada. “No le sacamos un peso al Estado”, aseguró.
Sin embargo, el episodio generó críticas en redes sociales y en sectores de la oposición, que cuestionaron el contraste entre el discurso oficial de austeridad y el uso del avión para el traslado de familiares.

Las actuales declaraciones también reavivaron otro episodio protagonizado por Adorni en abril del 2024, cuando defendió públicamente la gestión del entonces ministro de Salud, Mario Russo, durante el fuerte brote de dengue en el país.
En aquel momento, el vocero del gobierno de Javier Milei sostuvo que el titular de la cartera sanitaria desempeñaba su tarea “de manera exquisita”, una expresión que generó críticas debido al contexto sanitario.
“Consideramos que desempeña de manera exquisita sus labores como ministro de Salud”, afirmó entonces el funcionario en conferencia de prensa.
La declaración se produjo mientras el país atravesaba una de las temporadas de dengue más complejas de los últimos años, con cientos de miles de contagios y más de un centenar de fallecidos.
En paralelo, durante esa etapa también se multiplicaban las críticas por el precio de los repelentes contra mosquitos, que en muchos casos registraban fuertes aumentos debido a la alta demanda generada por la expansión de la enfermedad.
En ese contexto, Russo reconoció que existía un “cuello de botella” en la provisión de estos productos, lo que complicaba el acceso en distintos puntos del país.
Además, el entonces ministro puso en duda la utilidad inmediata de la vacuna contra el dengue para enfrentar el brote en curso. “La semana pasada, el director de la Organización Panamericana de la Salud dejó muy claro que esta vacuna no es de utilidad para mitigar un brote”, sostuvo en declaraciones radiales.

Según explicó, la postura del Ministerio de Salud era de “suma prudencia” respecto de su incorporación masiva mientras se aguardaban más datos de la fase 4 de los estudios clínicos, tanto en Argentina como en Brasil.
Con el paso del tiempo, la expresión de la “labor exquisita” quedó registrada como uno de los momentos más polémicos de la comunicación oficial durante la crisis sanitaria del dengue. Eran los primeros meses de Adorni como vocero. Ahora, como jefe de Gabinete, volvió a incurrir en una nueva exageración que no pasó desapercibida.