En 2002, La banda de Cantaniño volvió a la pantalla de Telefe con una nueva etapa que buscaba renovar el espíritu del clásico infantil argentino. Esta vez, el ciclo estuvo conducido por Florencia Peña, quien se puso al frente de un formato enfocado en armar un gran coro con chicos de entre 2 y 11 años.
Para lograrlo, la producción realizó castings multitudinarios en distintas ciudades del país, convocando a cientos de familias que querían ver a sus hijos formar parte del proyecto. El programa combinaba canciones, coreografías y momentos lúdicos, manteniendo el espíritu musical que había caracterizado a la marca desde sus primeras versiones.
Sin embargo, durante la temporada se produjo un cambio inesperado en la conducción. Debido a su embarazo, Peña se alejó temporalmente del ciclo y su lugar fue ocupado por Dominique Heslop, una de las finalistas del reality Popstars: Tu Show Está por Empezar, recordado por haber dado origen al exitoso grupo Bandana.
La etapa del programa también tuvo otra particularidad: de ese semillero musical surgieron dos grupos juveniles que luego intentaron abrirse camino en la escena pop.
Uno de ellos fue KtrasK, una banda infantil que apostaba por un estilo pop con coreografías y estética cercana a los grupos juveniles de la época. El proyecto tuvo presencia en programas de televisión y eventos infantiles, intentando capitalizar la popularidad del ciclo.
El otro fue Cuatro Reinas, un grupo femenino que buscó posicionarse dentro del pop adolescente. Con una propuesta musical y estética más orientada a un público juvenil, el proyecto surgió como una evolución de las participantes que habían pasado por el programa.
Así, aquella etapa de La banda de Cantaniño no solo recuperó un clásico de la televisión infantil argentina, sino que también funcionó como una verdadera cantera artística que intentó replicar el fenómeno de los grupos pop surgidos de la televisión a comienzos de los 2000.