El paro nacional de docentes universitarios se desarrolla en gran parte del país y afecta a numerosas casas de estudio públicas. La medida fue convocada por las federaciones Conadu Histórica y Conadu y se lleva adelante en dos tramos: del 16 al 21 de marzo y luego del 23 al 30.
El conflicto tiene alcance nacional y alcanza a la mayoría del sistema universitario público. Entre las instituciones que confirmaron su adhesión se encuentran la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), La Plata (UNLP), la Tecnológica Nacional (UTN), Rosario (UNR), Tucumán (UNT), el Nordeste (UNNE), Chaco Austral (UNCAUS), Salta (UNSa), Entre Ríos (UNER) y José C. Paz (UNPAZ), entre otras.
En el caso de la UTN, la huelga alcanza a sus 30 facultades regionales y también al Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico, que depende de esa universidad.
Desde la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), en tanto, confirmaron su adhesión al paro nacional, aunque con una medida de fuerza limitada a 24 horas.
La UBA exige la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y ratifica la emergencia salarial y presupuestaria de 2026. pic.twitter.com/NGKePcmy79
— UBAonline (@UBAonline) March 11, 2026
Los gremios docentes sostienen que el principal motivo de la protesta es el deterioro del poder adquisitivo frente a la inflación. En ese marco, reclaman la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso el año pasado, que contempla un incremento del presupuesto destinado al sistema.
En paralelo al escenario nacional, los docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) votaron impulsar un paro “por tiempo indeterminado” hasta que se cumpla el aumento salarial del 55,4% establecido en la Ley de Financiamiento Universitario N.º 27.795.
Según un informe difundido por docentes de esa universidad, el salario real del sector se encuentra en su nivel más bajo en décadas: 35,6% por debajo de noviembre de 2023 e incluso 2,7% por debajo de los peores registros alcanzados en 2004.
Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD UBA), aseguró que el deterioro salarial se profundizó durante los últimos meses.
“Desde noviembre de 2023 perdimos el equivalente a 11,5 salarios. De cada tres meses trabajados, solo pagaron dos”, sostuvo.
La dirigente también cuestionó la política salarial reciente y señaló que los aumentos quedaron muy por debajo de la inflación.
“En septiembre tuvimos 4,3% de aumento contra una inflación acumulada del 14,2% entre octubre y febrero. Cero por ciento de aumento en enero, cero por ciento de aumento en febrero, mientras sube el transporte, los alimentos y los alquileres”, afirmó.
Ante ese escenario, Carboni explicó que el gremio decidió avanzar con una medida más contundente.
“No podemos seguir así. Ya probamos en los últimos dos años con paros aislados y desacompasados; necesitamos una medida que le ponga fin a este ataque por parte del Gobierno contra las universidades”, concluyó.
