La revista Barcelona retomó una de sus marcas registradas —la parodia política— y apuntó esta vez contra Manuel Adorni, a quien retrató bajo una estética que remite directamente a una imagen indeleble de la historia reciente: la tapa de la Revista Noticias protagonizada por María Julia Alsogaray.
La referencia no es menor. Aquella portada de 1990 —en la que Alsogaray posaba envuelta en un tapado de piel— se convirtió en un símbolo de época: condensó en una sola imagen el clima del menemismo, donde el poder político, el glamour y la exposición mediática se entrelazaban sin pudor.
BARCELONA LO PREDIJO (una vez más)
— Revista Barcelona (@revisbarcelona) March 11, 2026
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En su versión 2026, Barcelona no hizo más que actualizar esa escena. Según reconstruye la nota, la comparación surge a partir de un episodio reciente que volvió a poner a Adorni en el centro de la polémica: un viaje de alto perfil que, por su tono y contexto, evocó los excesos y la ostentación asociados a los años noventa.
La operación humorística funciona en varios niveles. Por un lado, recupera una imagen profundamente arraigada en la memoria política argentina. Por otro, sugiere que ciertas lógicas —la espectacularización del poder, la construcción mediática de los funcionarios, el cruce entre vida pública y privada— no son patrimonio exclusivo del pasado. No es casual que la Revista Barcelona haya elegido ese paralelismo. Desde su origen, la publicación construyó su identidad parodiando el lenguaje del periodismo tradicional y exponiendo las contradicciones de la dirigencia política a través del absurdo y la exageración.
En ese sentido, la figura de la hija del capitán ingeniero Álvaro Alsogaray aparece como un espejo incómodo: una funcionaria que, en su momento, encarnó el vértigo de una Argentina donde la política podía convivir sin conflicto con el show, el lujo y la frivolidad. La recreación de esa estética, aplicada ahora a un funcionario del presente, opera como una crítica que no necesita explicación explícita.
El mensaje es claro, aunque se diga en clave de humor: la historia argentina tiene una particular habilidad para repetirse, a veces no como tragedia, sino como parodia. Y en ese juego de espejos, una tapa de revista de hace más de tres décadas vuelve a convertirse en una herramienta filosa para leer el presente.
La icónica tapa de revista Noticias protagonizada por María Julia Alsogaray, publicada a comienzos de los años noventa, condensó como pocas imágenes el clima político, económico y cultural del primer gobierno de Carlos Menem. En plena ola de privatizaciones, desregulación económica y convertibilidad, aquella foto —con Alsogaray envuelta en un tapado de piel, símbolo de lujo y ostentación— funcionó como metáfora de una época donde el poder político se exhibía sin pudor y en sintonía con los valores del mercado.

La Argentina menemista, del consumo aspiracional y la farandulización de la dirigencia encontraba en esa imagen un retrato brutal: el Estado achicándose, los funcionarios convertidos en celebridades y una sociedad atravesada por la promesa de modernidad, pero también por profundas desigualdades que quedarían expuestas con el correr de la década.