13/05/2026 - Edición Nº1191

Policiales

Un caso testigo

Las fallas del fuero de familia: por qué demora la revinculación de padres absueltos

22/03/2026 | Aunque la Justicia penal descartó las acusaciones, muchos padres absueltos continúan sin contacto con sus hijos. Las diferencias de criterios.



El caso de Néstor Santiago, una víctima de falsa denuncia que lleva más de cuatro años sin poder revincularse con su hija pese a que la Justicia penal lo absolvió, expone una de las tensiones más complejas del sistema judicial: la coexistencia de decisiones contradictorias entre el fuero penal y el de familia.

En su caso, las acusaciones por abuso sexual fueron descartadas. “Fui sobresedido de manera inapelable en primera instancia”, cuenta en una entrevista con NewsDigitales. Más tarde, en otra causa, fue absuelto en juicio oral. “El 23 de diciembre fui absuelto por pedido de la fiscalía”, agrega. Sin embargo, esa resolución no modificó su situación en el fuero de familia, donde continúa sin poder ver a su hija desde hace más de cuatro años.

“Yo pensé que me iban a revincular enseguida y no sucedió”, resume.

La situación no es excepcional. En Rosario, siete padres presentaron una denuncia penal colectiva al advertir un patrón similar: causas archivadas, desestimadas o con fallos absolutorios en sede penal, pero con vínculos interrumpidos en el ámbito familiar.

La diferencia se explica, en parte, por la lógica de cada fuero. Mientras la Justicia penal busca determinar la existencia de un delito bajo estándares probatorios estrictos, el fuero de familia se rige por el principio del interés superior del niño y puede adoptar medidas preventivas incluso sin una condena.

En la práctica, esto implica que una absolución penal no necesariamente habilita la restitución automática del vínculo. Las restricciones pueden mantenerse si se considera que persiste un riesgo o si el niño manifiesta rechazo.

Ese punto es uno de los más cuestionados por Santiago. “El fuero de familia es terrible”, afirma. Y profundiza: “No están escuchando a la niña, están escuchando a la madre, porque la nena está alienada”.

Según su relato, el paso del tiempo y la dinámica del proceso terminan consolidando la distancia. “Imagínate que hace 4 años y 3 meses casi que no la veo”, señala. Y agrega: “La vida se me va y el nexo de padre e hija ya está roto”.

El problema, advierte, es que esa situación se vuelve difícil de revertir incluso con fallos favorables en el ámbito penal. “La nena todo el tiempo dice ‘no lo quiero ver a mi papá porque violó a mi hermana’”, sostiene, y remarca que no existen instancias que corrijan ese escenario: “Nadie le explica a la nena que eso es mentira. Nadie”.

En paralelo, describe un sistema que, según su visión, no sanciona las denuncias falsas. “A una persona que hace falsas denuncias le sale gratis”, afirma, y cuestiona que incluso tras una absolución cada parte deba afrontar sus propios costos judiciales.