El lanzamiento de Horacio Rodríguez Larreta como candidato a jefe de Gobierno porteño adelantó la campaña en la Ciudad de Buenos Aires y dejó al descubierto un escenario fragmentado, con tensiones cruzadas entre el PRO, La Libertad Avanza y la UCR. En juego no solo está la sucesión de Jorge Macri, sino también el reordenamiento de la oposición rumbo a 2027.
En el universo libertario, la principal incógnita sigue siendo el candidato. El escándalo que rodea a Manuel Adorni complicó los planes y reavivó el malestar de Patricia Bullrich, a quien en algún momento le ofrecieron competir en la Ciudad. “Ahora la tienen que volver a convencer”, deslizan en su entorno, donde no descartan que la ministra opte por correrse del armado.

La situación expone una debilidad concreta: La Libertad Avanza todavía no logra ordenar su oferta electoral en uno de los distritos clave del país. Aunque la marca de Javier Milei sigue siendo competitiva, la falta de definiciones empieza a generar ruido interno.
En el PRO, en cambio, la apuesta es sostener el control del distrito. Jorge Macri se prepara para ir por la reelección y, por ahora, minimizan el impacto de la candidatura de Rodríguez Larreta. “No tiene músculo político”, repiten cerca del jefe de Gobierno, aunque reconocen que su regreso incomoda.
En paralelo, la UCR intenta colarse en la discusión con una idea ambiciosa: revivir Juntos por el Cambio. Referentes como Martín Lousteau y Hernán Rossi impulsan una coalición que incluya al PRO y a sectores como Graciela Ocaña, con una PASO que ordene la oferta. El problema es que, hoy, ni el macrismo ni Rodríguez Larreta parecen interesados en ese esquema.
El dato de fondo es otro: nadie tiene el control total del escenario. Mientras el PRO duda entre competir solo o acercarse a los libertarios, la UCR intenta reconstruir volumen político y La Libertad Avanza busca resolver su interna sin debilitarse.
Con la economía todavía en el centro de la agenda y sin reglas claras, la campaña porteña ya empezó. Y lo que muestra, más que certezas, es un sistema político en plena reconfiguración, donde cada movimiento puede redefinir el mapa de poder en la Ciudad.