Vincent D’Onofrio, reconocido hoy por su interpretación de Wilson Fisk en el Universo Cinematográfico de Marvel, guarda recuerdos intensos de uno de sus papeles más icónicos en los años 90. Durante una reciente charla con su colega Charlie Cox, el actor revivió una experiencia perturbadora durante el rodaje de Hombres de Negro (1997), donde dio vida al villano Edgar.
D’Onofrio, quien ya padecía de una fobia previa a las cucarachas, asumió erróneamente que los insectos que debían trepar por su cuerpo serían generados por computadora. Sin embargo, la producción tenía otros planes. Según relató el actor, un técnico se le acercó con los insectos reales y, ante su sorpresa, le explicó que simplemente los colocarían dentro de su ropa. “Cuando estamos en un set, viene el tipo y te dice: ‘Tengo estas cucarachas para ponerte encima’. Y yo me quedo como: ‘Ok, pensé que iban a ser de CGI’", contó.
El equipo técnico le advirtió que no había forma de controlar hacia dónde se dirigirían una vez liberadas bajo su traje. Lo que significaba que los insectos podían terminar en cualquier parte de su cuerpo. D'Onofrio recordó: "Pero... ‘¿qué es lo que va a hacer que salgan? Digo, no están entrenadas ni nada, ¿no?’”, a lo que le dijeron que no solo no hay forma de saberlo sino que lo más probable es que se queden entre sus ropas.
Para lograr terminar la toma y minimizar el contacto, el actor improvisó una idea en medio del set. Decidió cerrar el extremo de su campera para mantener a los insectos "atrapados" en la zona de las mangas y los obligó a concentrarse en sus antebrazos justo antes de que las cámaras comenzaran a rodar. Esta maniobra de contención fue lo que permitió que, al sacudirse, las cucarachas salieran disparadas hacia sus manos.
Ante la mirada atónica de Charlie Cox, el actor que interpretó a Edgar confirmó lo que todos sospechábamos: a pesar de que le advirtieron que seguramente iban a necesitar varias tomas por lo impredecible que podía ser el comportamiento de los insectos, solo fue una toma.