10/05/2026 - Edición Nº1188

Política

2022

Otro 24 de marzo: Kicillof marchaba con La Cámpora y Larroque "limaba" a Alberto

25/03/2026 | Fue una marcha especial. Llevaba dos años sin hacerse por la pandemia. La interna del Frente de Todos a flor de piel.



El 24 de marzo de 2022 quedó marcado como una jornada singular en la historia reciente argentina.

Después de dos años sin movilizaciones masivas por la pandemia de COVID-19, la conmemoración del Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia recuperó la calle con una convocatoria multitudinaria que tuvo, además, un fuerte condimento político.

Aquel regreso no fue neutral. Se dio en medio de una creciente interna dentro del Frente de Todos, con tensiones cada vez más visibles entre el entonces presidente Alberto Fernández y el sector referenciado en Cristina Kirchner.

La derrota legislativa de 2021 y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional funcionaban como telón de fondo de una disputa que atravesaba al oficialismo.

Con el paso del tiempo, aquella jornada también adquiere valor simbólico por los cambios en el mapa político del peronismo: dirigentes que entonces marchaban alineados hoy protagonizan tensiones abiertas, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

La interna del Frente de Todos, en primer plano

El contexto político de aquel 24 de marzo estuvo dominado por las diferencias dentro del oficialismo. La negociación y posterior acuerdo con el FMI había profundizado la grieta entre el sector presidencial y el kirchnerismo duro, que cuestionaba abiertamente el rumbo económico.

En ese marco, las declaraciones de los principales dirigentes reflejaron tensiones que ya no podían disimularse. La movilización funcionó, en los hechos, como una vidriera de esas diferencias.

Máximo Kirchner y el mensaje desde la calle

Al frente de la columna de La Cámpora, Máximo Kirchner tomó la palabra en un discurso atravesado por críticas implícitas al rumbo del Gobierno, especialmente en relación al acuerdo con el FMI.

Cuando le decíamos a la sociedad que había que soportar y no dejar que los fondos buitre ingresaran a la Argentina era porque no queríamos que pasara lo que está pasando hoy”, afirmó.

También marcó una diferencia entre la militancia y los espacios mediáticos: “Uno elige, los estudios de televisión o la calle y la gente, y esto está claro”.

En un tono más general, agregó: “Cuando la gente es parte de un Gobierno, cuando lo banca, cuando hace lo que tiene que hacer, lo malo es menos malo y lo bueno es más bueno. Es con la gente adentro, siempre”.

Y cerró con una reivindicación de la movilización: “La movilización de este 24 superó lo que esperábamos. Esto es militancia”.

Axel Kicillof, alineado con La Cámpora

Uno de los datos políticos más relevantes de aquella jornada fue la presencia de Axel Kicillof marchando junto a las columnas de La Cámpora. En ese momento, el gobernador no había desarrollado aún un espacio propio como el que más tarde impulsaría con Movimiento Derecho al Futuro y caminaba codo a codo con la organización que actualmente le disputa terreno en PBA. Las vueltas de la vida.

Consultado sobre la interna, Kicillof buscó matizar las diferencias, aunque sin negarlas: “La unidad tiene que tener objetivos, no es unidad porque sí”.

Además, contextualizó el conflicto en la situación económica heredada: “En situaciones tan críticas, tan complejas, de tensión como es tener que hacer algo el desastre que dejó Macri con el Fondo, es lógico que en el Frente de Todos se expresen diferentes posiciones”.

También enfatizó la necesidad de sostener un rumbo común: “El objetivo tiene que ser el común y ahí nadie puede bajar los brazos”.

Andrés Larroque y las críticas al albertismo

Otro de los protagonistas fue Andrés Larroque, quien en ese entonces mantenía una postura crítica hacia el presidente.

Algunos se preocupan porque hay discusiones, bienvenidas si son para alivianar las penurias del pueblo”, sostuvo, en una crítica a los albertistas que pedían mayor disciplinamiento.

Sin embargo, también lanzó cuestionamientos más directos: “Fue jefe de campaña de un espacio que sacó cuatro puntos en la Provincia”, en referencia al armado electoral del 2017, cuando acompañó a Florencio Randazzo en PBA.

El contraste con el presente resulta llamativo: quien entonces cuestionaba al Presidente, hoy se enoja por los cuestionamientos internos a Kicillof. El mismo remedio.

Alberto Fernández y el intento de mostrar unidad

Desde otro plano, Alberto Fernández encabezó un acto institucional por el Día de la Memoria y buscó bajar el tono de la interna.

En el 24 de marzo no hay diferencias, es el día en que estamos más unidos”, afirmó, en un mensaje dirigido tanto a la sociedad como a los sectores en conflicto dentro de su propio espacio.

El Presidente remarcó que la fecha representa un punto de encuentro: “La Argentina se une para repudiar lo que ocurrió, con una sola consigna: ‘Verdad y justicia’”.

Durante el acto, además, se entregaron legajos reparados de investigadores del Conicet que fueron víctimas del terrorismo de Estado, en una señal institucional de continuidad de las políticas de memoria. El intento albertista no alcanzó y esa pintura del 24 de marzo fue un eslabón más de una sintonía totalmente rota entre los sectores que componían el amplio abanico del Frente de Todos.

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