18/05/2026 - Edición Nº1196

Cultura


Música y política

Dany San Leone: del under a la polémica, líder de una banda que incomoda

27/03/2026 | El líder de Piedad y Traición cuestionó a los artistas por su rol en la pandemia, habló del surgimiento de la banda y presentó su nuevo material.



El paso de Dany San Leone por El Living de NewsDigitales no fue una entrevista más. Entre definiciones políticas, experiencias personales y la presentación de su banda Piedad y Traición, el cantante dejó una serie de declaraciones que rápidamente instalaron polémica y abrieron un debate sobre el rol de los artistas en la Argentina reciente.

“En pandemia se habían callado las voces. Los artistas más conocidos llegaron a un acuerdo con ese gobierno nefasto del kirchnerismo y nadie decía nada”, lanzó, en uno de los tramos más contundentes de la charla.

Lejos de suavizar su postura, profundizó sus críticas con nombres propios y cuestionamientos directos al mundo cultural, en un discurso que mezcla música, política y una mirada crítica sobre el presente.

Una banda que nace desde la incomodidad

Piedad y Traición no surge como un proyecto tradicional. Según relata San Leone, la banda comenzó como un espacio creativo sin pretensiones comerciales, pero rápidamente encontró una identidad marcada por el contexto social.

“Hacemos arte para elevar el alma humana. Las canciones están hechas para cambiar algo, para generar conciencia”, explicó.

El punto de quiebre fue la pandemia. Allí, según su visión, se produjo un silencio generalizado que terminó funcionando como motor creativo: “Eso fue un detonante. No me lo banco. En mi banda somos cuatro padres de familia que no nos callamos nada y decidimos hablar”.

Esa decisión se tradujo en canciones con contenido político explícito y en una postura pública que, lejos de buscar consenso, parece asumir el conflicto como parte de su identidad.

Críticas con nombre propio: del Indio Solari a Lali

En esa línea, San Leone llevó su planteo un paso más allá y apuntó directamente contra figuras centrales de la cultura popular. “El Indio Solari para mí es como el flautista de Hamelin: te enamora para matarte, no le importa su gente”, afirmó, durante la entrevista.

El cuestionamiento no quedó ahí. También dirigió críticas hacia Lali Espósito, a quien vinculó con el posicionamiento del sector artístico durante la pandemia. Según su mirada, hubo un acompañamiento explícito al gobierno de Alberto Fernández y una posterior ausencia de pronunciamientos frente a hechos que, considera, ameritaban una reacción pública.

Más allá de los nombres propios, el músico planteó una idea más amplia: que el silencio del mundo artístico en ese período no fue casual, sino parte de un clima en el que —según sostuvo— “nadie decía nada”. Ese diagnóstico es el que, asegura, terminó empujándolo a expresarse a través de su música y a construir una propuesta que no evita la confrontación.

Entre el rock y la crítica política

San Leone no esquivó definiciones sobre la dirigencia argentina. Se manifestó en contra del kirchnerismo y, al mismo tiempo, expresó su respaldo al actual gobierno: “Respeto mucho al gobierno actual, lo voté. Siento que a la mafia la tenés que encarar como la encara el presidente (Javier Milei)”.

Sin embargo, su posicionamiento no se presenta como lineal. Durante la entrevista, el músico introdujo matices al referirse a dirigentes con los que mantiene diferencias políticas pero a quienes reconoce en su gestión. En ese marco, destacó a la intendenta de Quilmes y actual diputada provincial, Mayra Mendoza, al señalar que “se la jugó en la pandemia, trabajó por los quilmeños y se expuso”, en referencia al rol que tuvo durante la crisis sanitaria.

También mencionó su vínculo personal con Carlos Bianco, Ministro de Gobierno de Axel Kicillof, con quien —según contó— comparte una relación desde la infancia, más allá de las diferencias ideológicas. Esa referencia le permitió reforzar una idea que atraviesa su discurso: la posibilidad de separar las posiciones políticas de los vínculos personales.

En ese sentido, el cantante sostuvo que no se define “anticasta” en términos generales, sino que dirige sus críticas hacia lo que considera prácticas o dirigentes específicos. “Trato de ser justo”, remarcó, al explicar por qué puede cuestionar a un espacio político en términos generales y, al mismo tiempo, reconocer gestiones puntuales.

En ese cruce entre música y política, San Leone plantea una idea central: el artista no debería mantenerse neutral frente a lo que ocurre en la sociedad, pero tampoco quedar atrapado en una lógica cerrada, sino construir una mirada propia, incluso si eso implica tensiones.

El camino de Piedad y Traición

Más allá de las definiciones políticas y de la polémica, Piedad y Traición viene construyendo su recorrido dentro del circuito independiente con una propuesta que combina identidad propia, cruces de géneros y una presencia cada vez más visible en vivo.

La banda ya cuenta con dos discos publicados, varios simples lanzados y un tercer trabajo en desarrollo, en un proceso que, según relató San Leone, comenzó casi como un hobby pero fue ganando escala a partir de la repercusión de sus primeras canciones.

El grupo está integrado por Dany junto a Javier Artisán en guitarra, Mariano Rovira en bajo y Guille Walas en batería, músicos con recorridos e influencias diversas que terminaron moldeando un sonido híbrido. Según explicó el cantante, mientras él y Artisán se mueven más cerca del indie y el grunge, el bajista y el baterista vienen del mundo del trash y el metal, una combinación que se refleja especialmente en las presentaciones en vivo.

Ese cruce de estilos fue también el que les permitió ampliar su circulación dentro de la escena. San Leone mencionó que la banda compartió fechas con Juana La Loca, Javier Malosetti y Suéter, además de una serie de presentaciones en Mr. Jones, en Palermo, un espacio que definió como clave en esta etapa de crecimiento, con shows sostenidos y buena respuesta del público.

El recorrido se extendió además a otros ámbitos menos previsibles para una banda de base indie. Piedad y Traición participó de un minifestival de metal junto a Vorax, compartió cartel con Helker y también formó parte de fechas con Diego Frenkel en Ramos Mejía. Esa circulación entre escenas distintas terminó consolidando una identidad sonora que el propio San Leone definió con una frase que resume el espíritu del grupo: “Somos una banda más fuerte de lo que parece. En vivo sonamos más pesados y eso nos abrió puertas en otros circuitos”.

 

“Golpeando las puertas del cielo”: búsqueda propia

Uno de los ejes actuales de la banda es el lanzamiento de “Golpeando las puertas del cielo”, una reinterpretación en castellano del clásico internacional.

Lejos de plantearlo como un cover tradicional, San Leone remarcó que su objetivo es apropiarse de las canciones: “Un cover es hacer algo igual. Nosotros llevamos la letra al castellano para hacerla propia y que la gente entienda el mensaje”.

El trabajo, según detalló, implicó un proceso técnico complejo de adaptación lírica y musical, con asesoramiento en traducción y producción para mantener la esencia del tema original sin perder identidad.

Una historia personal que atraviesa la música

Uno de los momentos más íntimos de la entrevista llegó cuando el cantante reveló el trasfondo emocional de su nuevo material. La decisión de trabajar sobre ciertas canciones estuvo atravesada por la pérdida de un amigo cercano, una experiencia que resignificó el proyecto artístico.

“Quería hacer una canción para él”, confesó, al relatar un episodio que hasta ahora no había compartido públicamente.

Esa dimensión personal convive con el costado más confrontativo de su discurso, generando una combinación que explica buena parte de la identidad de la banda.

Del anonimato al escenario

El camino de San Leone hacia la música no fue lineal. Proveniente del mundo de la construcción y el diseño, con experiencia en arte visual y desarrollo de proyectos, su desembarco en el escenario se dio en una etapa más tardía de su vida.

“Esto empezó como un hobby, pero el primer tema tuvo mucho impacto y nos empujó a ir más allá”, recordó.

Ese crecimiento, que incluyó difusión internacional y presentaciones en distintos espacios, consolidó una propuesta que combina búsqueda artística, experiencia personal y una fuerte impronta discursiva.

Entre la exposición y la identidad

La entrevista dejó al descubierto un perfil que no busca adaptarse a la corrección política ni a las expectativas del mercado. San Leone asume el riesgo de la exposición y la crítica como parte de su proyecto.

“No nos importa la crítica. Preferimos hablar antes que el silencio”, resumió.

En ese punto, su figura y la de Piedad y Traición se posicionan en un lugar incómodo pero visible: el de un proyecto artístico que no separa la música del contexto, y que hace de esa tensión su principal motor.

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