Una consigna lanzada en redes sociales por el periodista Mariano D'Arrigo reavivó el debate interno en el peronismo sobre el armado electoral de cara a 2027. La inquietud fue directa: “Kicillof necesita una vice mujer, del interior y no peronista. Tiene un año para encontrarla”.
La consigna funcionó como disparador y rápidamente derivó en un intercambio de nombres entre militantes. Uno sobresalió con claridad por encima del resto: Natalia de la Sota.
Aunque desde lo técnico no cumple del todo con la condición de “no peronista”, Natalia de la Sota sí encarna un perfil diferenciado dentro del universo opositor a Javier Milei y, al mismo tiempo, no alineado con el kirchnerismo.
Hija del exgobernador cordobés José Manuel de la Sota, su figura arrastra un peso simbólico relevante en una provincia históricamente esquiva al kirchnerismo como Córdoba. Ese dato no es menor: el peronismo K ha tenido dificultades estructurales para penetrar electoralmente en ese distrito, uno de los más determinantes del país. Fue la llave del triunfo de Mauricio Macri en 2015 y de Milei en 2023.
Kicillof necesita una vice mujer, del interior y no peronista. Tiene un año para encontrarla.
— Mariano D'Arrigo (@mdarrigo) March 27, 2026
En las elecciones de 2025, de la Sota tomó una decisión política significativa: se apartó del armado liderado por Juan Schiaretti y Martín Llaryora, y compitió con su propio espacio. El resultado fue más que aceptable: rozó el 9% de los votos, se ubicó en el tercer lugar y superó al candidato kirchnerista en la provincia.
Ese desempeño fortaleció su posicionamiento como una dirigente con autonomía política y capacidad de captar votos por fuera de las estructuras tradicionales del peronismo cordobés.
Otro de los rasgos que explican su creciente visibilidad es su postura frente al gobierno nacional. A diferencia de otros referentes del peronismo cordobés, de la Sota construyó desde el inicio un perfil claramente opositor a Javier Milei, sin matices ni especulaciones.
Esa posición la distanció del enfoque más pragmático de Schiaretti y Llaryora, quienes mantuvieron una relación más ambigua con la Casa Rosada en distintos momentos.

Sin embargo, su eventual acercamiento al kirchnerismo también presenta límites claros. Uno de los principales puntos de tensión es su postura sobre las retenciones al sector agropecuario. Mientras el kirchnerismo históricamente defendió este instrumento como herramienta para desacoplar precios internos de los internacionales, de la Sota se manifestó a favor de su eliminación total.
Se trata de una diferencia estructural que, de trasladarse a un eventual armado electoral, implicaría la necesidad de acercar posiciones.
En 2022 presentamos en @DiputadosAR un proyecto para la baja gradual de #retenciones hasta eliminarlas. Es hora de compartir las cargas y que el peso del "superávit" no caiga siempre sobre los mismos. El gobierno nacional debe escuchar a las provincias y al campo de forma urgente
— Natalia de la Sota (@NataliaDLSok) January 22, 2025
Natalia de la Sota construyó su carrera política con fuerte anclaje en Córdoba. Fue legisladora provincial y luego diputada nacional, cargo que ocupa actualmente.
En 2023, durante el balotaje presidencial, jugó de manera explícita a favor de Sergio Massa frente a Milei, lo que marcó un antecedente de acercamiento con sectores del peronismo nacional.
Ese vínculo no es nuevo: Massa y José Manuel de la Sota compartieron espacio político en el pasado y compitieron en las PASO presidenciales de 2015, en una interna que terminó consolidando al dirigente del Frente Renovador como candidato.
El segundo nombre más mencionado en el debate impulsado en redes fue el de Rossana Chahla.
También proveniente del peronismo, Chahla podría aportar una mirada complementaria a la de Kicillof, especialmente por su origen en el norte del país y su experiencia de gestión local.
Su triunfo en 2023 en la intendencia de San Miguel de Tucumán tuvo un peso político significativo. Se trata de una capital provincial con fuerte presencia de voto anti-kirchnerista, lo que le otorga valor como dirigente capaz de ampliar la base electoral del espacio.

Médica de profesión, Chahla tuvo una extensa carrera en el sistema de salud pública de Tucumán antes de dar el salto a la política. Fue ministra de Salud provincial y luego diputada nacional.
Su gestión en el área sanitaria le dio visibilidad, especialmente durante la pandemia, y le permitió consolidar una imagen de gestión técnica.
En 2023, su victoria en la capital tucumana marcó un hito dentro del peronismo local, al imponerse en un distrito históricamente competitivo y con presencia de fuerzas opositoras.
El nombre de Natalia de la Sota no solo aparece vinculado a un eventual armado encabezado por Kicillof. Desde sectores del massismo también se impulsa su figura, aunque con otro objetivo: integrarla a una eventual fórmula encabezada por Sergio Massa.
Este interés se explica por antecedentes políticos concretos. Además del vínculo histórico entre Massa y su padre, Natalia de la Sota apoyó activamente su candidatura en 2023, lo que consolidó un puente entre ambos espacios.
En ese contexto, su figura podría convertirse en un punto de disputa dentro del peronismo de cara a la reconfiguración electoral de 2027.
Aunque por ahora se trata de especulaciones surgidas en el terreno de las redes sociales, el debate expone algunas de las tensiones y desafíos que enfrenta el peronismo en su proceso de reorganización.