La misión Artemis II continúa haciendo historia en su travesía lunar. Ayer la tripulación logró un hito visual y técnico al capturar imágenes de alta precisión de la cara oculta de la Luna y establecer un nuevo récord de distancia para seres humanos en el espacio profundo.
A bordo de la nave Orión, los astronautas registraron una serie de fotografías que ya dan la vuelta al mundo. La más destacada es una "puesta de Tierra", una imagen que muestra nuestro hogar como un pequeño disco azul ocultándose tras el horizonte craterizado del satélite. El registro evoca de inmediato a la mítica "Earthrise" tomada por la misión Apolo 8 hace casi seis décadas, pero con la nitidez que permite la tecnología actual.
Más allá de lo visual, la misión alcanzó un objetivo crítico en su plan de vuelo. La nave Orion se alejó hasta las 252.756 millas de la Tierra (aproximadamente 406.770 kilómetros), superando cualquier marca previa establecida por misiones tripuladas en el siglo pasado.
Durante su fase de mayor acercamiento al satélite, la cápsula se situó a solo 4.070 millas de la superficie lunar. Esta proximidad permitió a la tripulación y a los instrumentos de la NASA obtener detalles geográficos de la cara oculta con una precisión sin precedentes.
Hello, Moon. It’s great to be back.
— NASA (@NASA) April 7, 2026
Here’s a taste of what the Artemis II astronauts photographed during their flight around the Moon. Check out more photos from the mission: https://t.co/rzM1P0QbOl pic.twitter.com/6jWINHkDLh
Este sobrevuelo no solo sirve para la recolección de datos visuales, sino que es una prueba de fuego para los sistemas de soporte vital y las comunicaciones de largo alcance. Cabe destacar que el éxito de estas maniobras también depende de la precisión de los instrumentos de monitoreo, donde la integración de tecnología de punta —incluyendo proyectos de colaboración internacional— resulta vital para el retorno seguro de la tripulación.
La imagen de la Tierra, con su "azul tenue y nubes brillantes" asomando sobre los cráteres lunares, marca el cierre de una jornada histórica que prepara el terreno para el próximo gran paso: el descenso humano en la superficie de la Luna.