El diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), Damián Arabia, repasó su recorrido político, defendió el rumbo económico del Gobierno y dejó definiciones contundentes sobre la oposición y el sistema político argentino, durante su paso por El Living de NewsDigitales.
Así, expuso el ADN liberal-libertario, dijo que no se siente de “derecha”, cuestionó duramente a Mauricio Macri y reveló los nexos de Javier Milei y Patricia Bullrich en el 2021.
Cuarentena, jóvenes y el final de Juntos por el Cambio también formaron parte de la conversación.
Arabia situó su interés por la política en plena crisis por la Resolución 125, durante el conflicto entre el gobierno y el campo en 2008. Sin embargo, aclaró que no fue una vocación inicial sino una reacción.
“Arranqué a los 16, pero la verdad es que no empecé porque me gustara. Empecé porque me disgustaba”, explicó. “Empecé quejándome, como tantos otros”.
El diputado relató que, en ese contexto, veía a su entorno emigrar y cuestionaba el rumbo del país: “Mis amigos se iban muchos. Era como que la salida era Ezeiza. Y yo decía: ‘Yo no quiero vivir en ese país’”.
Su primera acción política fue tan espontánea como reveladora: envió correos electrónicos a diputados nacionales. “Busqué 20 o 25 mails de diputados que yo pensaba que eran más o menos razonables y les mandé un mail. Uno solo me contestó”, recordó. Ese contacto fue con quien luego sería su compañero de bancada en el PRO, Martín Yeza.

Consultado sobre su posicionamiento ideológico, Arabia rechazó las etiquetas tradicionales y se definió como liberal, con una evolución hacia posturas más libertarias.
“Yo no soy de derecha, soy liberal”, afirmó. Y explicó su visión con una definición conceptual: “Alguien de izquierda se quiere meter con tu bolsillo y alguien de derecha se quiere meter en tu cama. Yo estoy distante de ambos”.
En esa línea, defendió la autonomía individual como principio rector: “No quiero que el Estado ni nadie me diga cómo tengo que vivir ni mi vida ni la de otro”.
El diputado reconoció, sin embargo, un corrimiento con los años: “Con el tiempo me fui volviendo más radicalizado. Hoy estoy más cerca de ser un liberal libertario que hace muchos años atrás”.
Arabia también abordó las diferencias dentro del espacio oficialista, especialmente en cuestiones sociales donde conviven posturas liberales y conservadoras.
En ese marco, relativizó la centralidad de estos debates: “La mayoría de los problemas que tenemos en Argentina son económicos. Entonces, esas discusiones terminan siendo secundarias”.
Sobre el perfil ideológico del presidente, fue categórico: “Javier es un libertario. No hay un solo elemento en donde él crea que la ley le tiene que imponer al individuo cómo vivir su vida”.
Incluso mencionó el matrimonio igualitario como ejemplo: “Está a favor porque no entiende que el Estado tenga que decirle a nadie con quién casarse”.
Arabia destacó que La Libertad Avanza logró construir una identidad política basada en ideas propias y no en la oposición a otro espacio.
“El Gobierno no es antikirchnerista, se define a partir de sí mismo”, sostuvo. Y agregó: “Hay un conjunto de ideas centrales: mercado abierto, orden en las calles, propiedad privada, capitalismo”.
En contraste, cuestionó a la coalición opositora: “Juntos por el Cambio fue una coalición exitosa para ganar elecciones, pero no para gobernar”.
Según su análisis, el problema fue la falta de cohesión ideológica: “No había un conjunto de ideas troncales, sino que era más bien el espanto del otro”.
El diputado también analizó la disolución de Juntos por el Cambio, a la que vinculó con la dinámica del sistema político argentino.
“La Argentina tiende al bipartidismo”, explicó, y consideró que las coaliciones son “herramientas” que pueden dejar de funcionar.
Además, reveló que en 2021 existió la posibilidad de una alianza entre Patricia Bullrich y Javier Milei: “Hubo un amague de ir a una PASO juntos, pero faltó decisión”.
Para Arabia, esa alianza tenía coherencia ideológica: “Las ideas en común eran mucho más parecidas entre Patricia y Javier que con otros sectores de Juntos por el Cambio”.

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue su análisis sobre el impacto de la pandemia en la política argentina. Arabia fue crítico de las restricciones: “Que nos encerraran y nos coartaran la libertad fue muy traumático”.
En ese sentido, consideró que la pandemia funcionó como catalizador del cambio: “Fue un acelerador de algo que venía ocurriendo”.
También vinculó ese proceso con el crecimiento de Milei: “Los jóvenes empujaron este proceso. Entendieron qué significa que te quiten la libertad”.
En materia económica, Arabia defendió las reformas impulsadas por el gobierno y pidió paciencia ante los resultados.
“Los problemas de décadas no se van a cambiar en cinco minutos”, advirtió. Y mencionó medidas como la reforma laboral o el régimen penal juvenil como cambios estructurales.
Utilizó una metáfora para explicar el proceso: “Es como una dieta. Bajamos del 300% de inflación al 30. Ahora vienen los últimos kilos, que son los más difíciles”.
En ese sentido, insistió en la necesidad de perseverar: “No hay que aflojar con algo que ya demostró que funciona”.
El diputado también hizo un llamado a los empresarios a acompañar el proceso económico.
“Por primera vez hay un gobierno que está ordenando la macroeconomía. Hay que invertir, sacar la plata del colchón y generar empleo”, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que la incertidumbre política sigue siendo un obstáculo: “Si pensás que el kirchnerismo puede volver, es difícil generar confianza”.
Uno de los pasajes más duros de la entrevista fue su crítica a Mauricio Macri, a quien cuestionó por su rol tras dejar la presidencia.
“El gobierno es de Milei. No es del PRO ni de Macri”, afirmó. Y agregó: “Hubo miembros del PRO que quisieron decirle al dueño de casa cómo gobernar”.
Arabia fue más allá y planteó una mirada personal: “Después de 2019, Macri fue para atrás. Se defraudó de la sociedad, se enojó y le dio envidia”. Incluso, lanzó una frase contundente: “Es un tema que tiene que resolver en terapia, no con los argentinos”.
Pese a la dureza, aclaró el tono: “Lo digo con desilusión, no con enojo. No es el líder que conocí”.

Finalmente, Arabia analizó el escenario político de cara al futuro y descartó una reconfiguración inmediata del mapa opositor.
Consideró poco viable una alternativa de centro que desplace a los extremos: “Hoy es irreal pensar eso”.
En cambio, planteó que el sistema tenderá a una lógica de dos grandes espacios, donde el oficialismo buscará consolidarse frente a un peronismo que, según su visión, debería moderarse.
“Lo que podemos esperar es que enfrente aparezcan dirigentes más razonables, no alguien que venga a poner una bomba y expropiar todo”, concluyó.