Ante el intercambio internacional que llegará en Gran Hermano Generación Dorada con Sol Abraham y Fabio Agostini de La casa de los famosos, rememora una de las experiencias más recordadas fue la de Soledad Melli, quien llevó su carisma a otro nivel durante su paso por Gran Hermano España en 2007.
Subcampeona de Gran Hermano 5, Sole ya era una de las figuras más queridas por el público. Pero su historia dentro del reality sumó un capítulo inesperado cuando Telefe impulsó un nuevo intercambio internacional y dejó en manos de la casa la decisión de quién debía viajar. Mientras Eneko era el elegido para visitar Buenos Aires.
En una votación interna cargada de estrategia y afinidad, los participantes eligieron a Soledad Melli para representarlos en España. La decisión no fue casual: su perfil fresco, su espontaneidad y su facilidad para vincularse la convertían en una candidata ideal para enfrentar el desafío.
Sole venía de compartir un fuerte vínculo dentro del juego, integrando un grupo junto a Andrea Rincón y otras cuatro mujeres, lo que había potenciado su protagonismo en la casa argentina. Ese recorrido previo le dio herramientas para adaptarse rápidamente a un nuevo entorno. Y no defraudó. En Gran Hermano España, Soledad desplegó todo su encanto: se integró con naturalidad, generó complicidades y, fiel a su estilo, también dejó huella en el plano emocional. Su paso estuvo marcado por la conexión con algunos participantes, con quienes protagonizó momentos de cercanía que no pasaron desapercibidos.
“Rompió corazones” no es solo una frase hecha: su presencia despertó interés, simpatía y hasta cierta tensión romántica dentro de la casa española, sumando atractivo a una experiencia que ya de por sí era novedosa para el formato.