El sueño de Primera División se transformó en una pesadilla para Estudiantes de Río Cuarto. El equipo que logró un histórico ascenso a fines de 2025 tras 40 años de ausencia en la máxima categoría, no encuentra el rumbo en el Torneo Apertura 2026.
La reciente derrota por 2-1 como local frente a Barracas Central fue la gota que rebalsó el vaso: los hinchas despidieron al equipo con silbidos y al grito de "¡Que se vayan todos!", y la dirigencia actuó en consecuencia con una decisión sin precedentes.
Horas después de la caída en el estadio Ciudad de Río Cuarto Antonio Candini, el club emitió un duro comunicado oficial anunciando que separó del plantel profesional a un grupo de futbolistas por "tiempo indeterminado". Aunque la institución eligió no revelar las identidades de los involucrados, el mensaje fue contundente respecto a los motivos.
"Se ha tomado la determinación de apartar por tiempo indeterminado del plantel profesional a un grupo de futbolistas de la institución", inició el texto publicado en las redes sociales del "Celeste".

La justificación de la medida no dejó lugar a dudas sobre el malestar interno: "Esta medida responde a una decisión consensuada entre la dirigencia y la secretaría técnica, tras evaluar situaciones que no se alinean con la entrega, compromiso y los objetivos deportivos que nuestra institución persigue y exige desde siempre". Finalmente, aclararon que los jugadores sancionados entrenarán de forma diferenciada bajo la supervisión de personal designado por el club.
Los números de Estudiantes de Río Cuarto en su regreso a la élite son alarmantes. Bajo la conducción del técnico Gerardo Acuña, el equipo disputó 14 partidos en la Zona B del Apertura, con un saldo de 11 derrotas, dos empates y apenas una victoria (2-0 ante Huracán). A esto se suma la temprana eliminación en la Copa Argentina por penales ante San Martín de Tucumán.
Esta pobrísima cosecha de 5 puntos ubica al "León" en el último lugar de su grupo, en el fondo de la Tabla Anual y en la peor posición de los Promedios (0.385), convirtiéndolo en el candidato número uno para perder la categoría y regresar a la Primera Nacional.
El partido ante Barracas fue un reflejo de este presente oscuro. El "Guapo" liquidó la historia en el primer tiempo con un golazo de Damián Martínez y un cabezazo de Norberto Briasco. El descuento de Facundo Cobos sobre el final de la etapa inicial no alcanzó, e incluso el azar le dio la espalda al local cuando un remate se estrelló consecutivamente en los dos postes del arco rival.
El club que vio nacer futbolísticamente a Pablo Aimar se encuentra en una encrucijada crítica. El próximo desafío será nada menos que visitar a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Bosque, otro rival urgido de puntos en la zona baja. Estudiantes necesita un milagro deportivo, y la dirigencia decidió que ese milagro, si ocurre, será con los jugadores que demuestren estar a la altura del escudo.