La tensión social vuelve a instalarse en las calles. Este miércoles, jubilados y pensionados se concentrarán frente a la sede central del PAMI, en pleno Microcentro porteño, para visibilizar el impacto de los recortes en medicamentos gratuitos.
La convocatoria, impulsada por el Plenario de Trabajadores Jubilados, comenzará a las 11 con una olla popular y una conferencia de prensa. Desde allí, los manifestantes buscarán exponer lo que consideran una situación límite en el acceso a la salud.
El eje de la protesta es claro: la restitución de medicamentos gratuitos y el acceso pleno a tratamientos esenciales. Según denuncian, los recortes impulsados por el Gobierno de Javier Milei afectan directamente a los sectores más vulnerables.
“No puede haber un jubilado más sin sus medicamentos”, expresaron en un comunicado, donde también advirtieron sobre consecuencias graves en pacientes con enfermedades crónicas.

El reclamo incluye además mejoras en la atención médica, provisión de insumos y un aumento de haberes que permita afrontar el costo de vida.
Uno de los puntos más críticos es la suspensión del programa Remediar, una política pública clave que durante más de dos décadas garantizó el acceso a medicamentos esenciales en todo el país.
El plan, que llegó a cubrir hasta el 90% de patologías frecuentes como diabetes, hipertensión y enfermedades respiratorias, será reemplazado por un esquema con menor cobertura. Para los jubilados, este cambio implica un retroceso significativo en materia de salud pública y acceso equitativo a tratamientos.
Las críticas no se limitan al recorte de prestaciones. Las organizaciones también apuntaron contra la conducción del sistema de salud y reclamaron la renuncia del ministro Mario Lugones.
Además, exigieron una auditoría del PAMI y la designación de autoridades mediante mecanismos participativos que incluyan a trabajadores y jubilados. El documento difundido por los manifestantes denuncia un “vaciamiento” del organismo, despidos y cierre de clínicas.
La jornada de protesta no terminará en el PAMI. Por la tarde, los jubilados marcharán hacia el Congreso, como parte de una movilización que se repite cada semana.

Allí, insistirán con el pedido de un aumento de emergencia en las jubilaciones y la restitución de los medicamentos sin costo. La continuidad de estas protestas refleja un conflicto en escalada, con un sector que advierte que su situación se vuelve cada vez más crítica.
Más allá de la coyuntura, el reclamo abre una discusión más profunda sobre el rol del Estado en el acceso a la salud y la protección de los adultos mayores.
Mientras el Gobierno avanza con reformas y recortes en el gasto público, distintos sectores alertan sobre el impacto social de estas medidas.
En este escenario, la protesta de los jubilados se convierte en un símbolo de una disputa mayor: cómo garantizar derechos básicos en un contexto de ajuste.
Con la calle como escenario y la salud como eje del conflicto, la movilización promete ser un nuevo capítulo en una discusión que atraviesa a toda la sociedad argentina.
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