14/04/2026 - Edición Nº1162

Política

Reposicionamiento PRO

PRO en La Rural: ausencias clave y la frase de Macri que apunta al Gobierno

14/04/2026 | El PRO mostró músculo político y marcó distancia del Gobierno con críticas a la improvisación y foco en el futuro.



En medio de la reconfiguración del mapa político, el PRO volvió a escena con un mensaje claro: diferenciarse del Gobierno y empezar a ordenar su propio proyecto de poder. La cena anual de la Fundación Pensar funcionó como vidriera de ese movimiento, con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal al frente de un discurso que apuntó directo a 2027.

El evento, realizado en La Rural, reunió a más de 500 dirigentes, empresarios y referentes del espacio. No fue solo una foto de volumen político: fue una señal. El macrismo busca recuperar centralidad en un escenario donde el oficialismo empieza a mostrar desgaste y la oposición todavía no logra consolidar una alternativa clara.

Macri eligió un tono breve pero contundente. Sin confrontar de manera explícita, dejó una crítica que impacta de lleno en la gestión libertaria: “La Argentina ya tuvo demasiado tiempo de improvisaciones”. La frase no fue casual. En el PRO entienden que el principal flanco débil del Gobierno está en la gestión y buscan instalar esa idea como eje de discusión.

Del apoyo crítico a la construcción propia

Por su parte, Vidal avanzó un paso más allá. Habló del “próximo paso” y de la necesidad de construir un proyecto de largo plazo. El concepto no es nuevo dentro del PRO, pero esta vez apareció con mayor claridad política: pasar de la estabilidad al desarrollo y volver a posicionarse como fuerza de gobierno.

El mensaje también tuvo destinatarios internos. La ausencia de figuras clave como Diego Santilli y algunos gobernadores dejó en evidencia tensiones dentro del espacio, especialmente con aquellos dirigentes que hoy tienen mayor cercanía con la Casa Rosada.

En paralelo, Jorge Macri reforzó la idea de gestión y orden, con foco en la Ciudad de Buenos Aires como modelo. No es menor: el PRO vuelve a apoyarse en su bastión histórico para proyectar liderazgo nacional.

El dato político de fondo es que el macrismo empieza a correrse del rol de aliado tácito del oficialismo. Sin romper, pero marcando diferencias, busca recuperar identidad propia en un escenario donde el desgaste del Gobierno abre oportunidades.

Con este movimiento, el PRO intenta algo más que sobrevivir: quiere volver a competir. Y aunque todavía no hay nombres definidos, el mensaje es claro. La carrera hacia 2027 ya empezó, y Macri decidió que su espacio no va a mirar desde afuera.