El gobierno de Misiones decidió avanzar con el cierre de su empresa estatal de cannabis medicinal en un movimiento que apunta a recortar costos y reordenar el funcionamiento del Estado. La medida fue confirmada por el gobernador Hugo Passalacqua, quien anunció la disolución de MisioPharma como parte de una estrategia de “optimización de recursos públicos”.
Informo que he decidido avanzar en la disolución de MisioPharma, disponiendo el cese de sus funciones operativas para que su personal científico calificado y sus recursos técnicos se integren plenamente a la @BiofabricaMnes para potenciar su crecimiento.
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) April 13, 2026
Esta decisión se…
La decisión quedó formalizada a través del decreto 539, publicado en el Boletín Oficial provincial. Allí se detallan los fundamentos del cierre, que combinan razones económicas, productivas y de contexto global en torno al mercado del cannabis medicinal.

MisioPharma había sido creada para cubrir todo el ciclo productivo, desde el cultivo hasta la comercialización. Sin embargo, el Ejecutivo sostiene que el escenario actual cambió y que el sector privado ofrece hoy mejores condiciones de eficiencia.
Según explicó el mandatario, el mercado internacional del cannabis se encuentra “normalizado y maduro”, lo que permite acceder a insumos de manera más ágil y económica sin necesidad de una estructura estatal propia.
A esto se suma el contexto económico local. El decreto menciona la recesión, la ruptura de las cadenas de pago y el riesgo de pérdida de capital en empresas públicas como factores determinantes para avanzar con la disolución.
En términos fiscales, el cierre implicará un ahorro estimado de $1.500 millones anuales, un dato que el Gobierno provincial pone en el centro de la decisión.
Uno de los puntos sensibles era el futuro de los trabajadores. Desde la administración misionera aseguraron que la mayoría del personal será reubicado en Biofábrica Misiones, otra empresa estatal orientada a la biotecnología agrícola.
La medida se inscribe en una línea más amplia de reestructuración, que también incluye decisiones como la privatización del puerto de Posadas. En todos los casos, el argumento oficial es el mismo: reducir costos operativos y redirigir recursos hacia áreas consideradas prioritarias.
El proceso de cierre ya tiene fecha. MisioPharma dejará de operar formalmente el 16 de abril, cuando se avance con su liquidación. A partir de allí, se iniciará la venta de activos y la cancelación de pasivos bajo la supervisión del Estado provincial.
El movimiento abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el rol de las empresas públicas. En Misiones, la apuesta es clara: menos estructura estatal directa y mayor dependencia de la lógica de mercado.