El 15 de abril de 2021 quedó marcado como uno de los momentos de mayor tensión política durante la pandemia de COVID-19 en Argentina.
A cinco años de aquel episodio, resurgen los fuertes cruces entre el entonces presidente Alberto Fernández, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, en medio del avance de la segunda ola de contagios.
Las diferencias giraban en torno a las restricciones, la presencialidad escolar y el manejo general de la crisis sanitaria, en un contexto de crecimiento exponencial de casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
En abril de 2021, Argentina atravesaba un fuerte aumento de casos de COVID-19. El Gobierno nacional decidió endurecer las medidas sanitarias, incluyendo la suspensión temporal de las clases presenciales en el AMBA.
Fernández justificó la decisión en la necesidad de reducir la circulación y sostuvo que "mi compromiso es cuidar a cada argentino, aunque eso me obligue a tomar medidas que son muy antipáticas". Además, remarcó que el crecimiento de contagios tenía su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires y cuestionó la falta de controles al plantear que "las fotos que me mandaron de Palermo… ¿ustedes vieron alguna mesa que respete los dos metros de distancia?".
Uno de los ejes del conflicto fue la acusación del Presidente hacia Rodríguez Larreta por sostener posiciones diferentes en privado y en público. En ese sentido, afirmó que "si uno habla, conversa, acuerda y después decimos que no estamos de acuerdo, entonces no entiendo para qué lo hacemos".
El mandatario también criticó que la Ciudad no aplicara con rigor las restricciones acordadas y cuestionó la judicialización de las medidas sanitarias, en un contexto donde desde la Casa Rosada señalaban que el jefe de Gobierno buscaba tensionar la relación política.
El gobernador bonaerense fue uno de los más duros en sus declaraciones. En conferencia de prensa, advirtió sobre la gravedad del escenario al afirmar que "no es una segunda ola, es un tsunami".
Kicillof insistió en que el epicentro de los contagios estaba en la Ciudad de Buenos Aires y señaló que "la probabilidad de contagiarse en la Ciudad es el doble que en la Provincia". También apuntó contra la oposición por politizar la crisis sanitaria al sostener que "es un intento muy grave de utilizar políticamente un momento de tanta angustia".
En medio de protestas contra las restricciones, Kicillof lanzó una de las frases más recordadas de aquel momento al cuestionar que "los que andan con la cacerola que vayan a ver cómo están los hospitales", lo que generó fuertes repercusiones y reflejó el nivel de confrontación política y social.
El gobernador bonaerense también acusó directamente a Rodríguez Larreta de priorizar intereses políticos al plantear que "no puede ser que alguien hable y haga como si no pasa nada" y al señalar que "están en campaña electoral, están haciendo política con esto".
Incluso dejó una definición más personal sobre el jefe de Gobierno al afirmar que "pensé que era diferente… finalmente es igual" a otros dirigentes opositores, profundizando el clima de confrontación.
Desde la Ciudad, Rodríguez Larreta respondió con firmeza y defendió su decisión de mantener abiertas las escuelas. En ese marco, sostuvo que "lo último que hay que cerrar son las escuelas" y dejó una de sus frases más citadas: "El aula más peligrosa es la que está vacía".
Además, cuestionó las medidas nacionales y pidió revisarlas al expresar que "espero que el Presidente pueda rever su posición", al tiempo que avanzaba con una presentación judicial contra el DNU.
Rodríguez Larreta intentó respaldar su postura con datos al asegurar que "las escuelas no son un lugar de mayor contagio" y relativizó el impacto del transporte público.
En paralelo, también cuestionó el plan de vacunación nacional al afirmar que "si se hubiera vacunado lo que se dijo, no tendríamos segunda ola", lo que sumó otro frente de conflicto con el Gobierno nacional.
Así, los cruces de abril de 2021 marcaron uno de los momentos más álgidos de la grieta política durante la pandemia. La discusión sobre las clases presenciales, las restricciones y la gestión sanitaria expuso diferencias profundas entre Nación, Provincia y Ciudad.