En medio de un contexto político y económico delicado para el Gobierno, se sumó un nuevo capítulo con el fuerte ida y vuelta en redes sociales entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Lilia Lemoine.
El episodio expuso tensiones crecientes dentro de La Libertad Avanza en un momento atravesado por la caída en las encuestas, una inflación en alza y señales de estancamiento económico, factores que erosionan el clima político del Gobierno.
La disputa pública ocurre en un escenario complejo para la administración de Javier Milei, con indicadores económicos que no terminan de estabilizarse y una percepción social cada vez más crítica.
En paralelo, comienzan a emerger movimientos políticos por fuera del oficialismo. Dirigentes como Miguel Ángel Pichetto y Guillermo Moreno han deslizado la posibilidad de conformar un gran frente nacionalista, en el que el nombre de Villarruel aparece como potencial figura convocante.
Estimada @VickyVillarruel: si usted no forma parte del rumbo del gobierno, debe dejar su cargo.
— Hernan Seivane (@HernanSeivane) April 12, 2026
Los cargos públicos deberían responder a las ideas y al proyecto político que la ciudadanía votó a través de un partido. En ese sentido, sería necesario avanzar en una reforma… pic.twitter.com/2S2HIJpXJ9
El cruce se inició a partir de un mensaje del abogado libertario Hernán Seivane, quien interpeló directamente a Villarruel al plantear que "si usted no forma parte del rumbo del gobierno, debe dejar su cargo".
En su publicación, argumentó que los cargos públicos deben responder al proyecto político votado por la ciudadanía y propuso incluso avanzar en una reforma constitucional para que quienes se aparten de ese rumbo abandonen sus funciones.
La diputada Lemoine, ladera incondicional de Milei, recogió ese planteo y lo llevó a un terreno mucho más confrontativo. En un mensaje que generó fuerte repercusión, sostuvo que Villarruel "solo tenía que ser mínimamente leal, humilde y callarse 4 años".
Lejos de moderar el tono, profundizó las críticas al afirmar que "no le dan las neuronas" y que "la domina el vicio del poder", además de asegurar que "se creyó en la cima" pero que "ahora siempre será fondo de olla de algún partido opositor". Picante.
El cruce sumó una nueva voz con la intervención de la investigadora Laura Etcharren, quien cuestionó el planteo de Lemoine desde una perspectiva institucional.
Etcharren se preguntó si no era "un exceso pedirle a una Vicepresidente silencio por cuatro años" y si eso no implicaba "una falta de respeto a las instituciones".
Además, sostuvo que no observaba "rasgos de deslealtad ni de falta de humildad" en Villarruel y apuntó contra una cultura política que, según su visión, pretende vicepresidencias subordinadas: "Se acostumbraron a vicepresidentes potus o selectivos en sus funciones".
En ese sentido, agregó que "la quisieron llevar al ostracismo y les salió mal" y remarcó que "las diferencias forman parte de la democracia".
Gracias Laura por la defensa. La desubicación de esta señora es equiparable a su falta de condiciones para representar el rol para el que fue votada dentro de una lista sábana. Pedir silencio a los demás cuando ella escupe huevadas al por mayor es una más de sus tantas…
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) April 15, 2026
La vicepresidenta no tardó en responder y lo hizo con dureza. Agradeció el respaldo recibido pero apuntó directamente contra Lemoine al señalar que "la desubicación de esta señora es equiparable a su falta de condiciones para representar el rol para el que fue votada".
Villarruel también cuestionó la legitimidad política de la diputada al recordar su llegada al Congreso "dentro de una lista sábana" y criticó su conducta pública al afirmar que "pedir silencio a los demás cuando ella escupe huevadas al por mayor es una más de sus tantas inconsistencias". Y cerró con otro mensaje filoso: "Está raro el liberalismo".