El mal momento futbolístico que atraviesa Central Córdoba de Santiago del Estero parece tener su correlato pero no en el cuerpo técnico ni en el plantel, sino en lo más alto de la cúpula dirigencial. Este martes, el club emitió un comunicado oficial confirmando las renuncias indeclinables de su presidente, José Félix Alfano, y de su vicepresidente primero, Víctor Paz Trotta.
Según el escrito difundido por la institución, ambas dimisiones obedecen a "motivos de índole personal, totalmente ajenos a la vida institucional". Sin embargo, el timing de las salidas resulta ineludible: el "Ferroviario" hilvanó su tercera derrota consecutiva tras caer anoche ante Vélez Sarsfield, quedando a seis puntos de la zona de clasificación en el Grupo A del Torneo Apertura 2026 bajo la conducción técnica de Lucas Pusineri.
Ante este escenario de acefalía repentina, la Comisión Directiva aceptó las renuncias y activó el mecanismo de sucesión previsto en el estatuto social.
Hernán Zanni, quien se desempeñaba como vicepresidente segundo, asumió la presidencia de manera interina para garantizar la continuidad administrativa y deportiva.
Estará acompañado por Diego Braia como vicepresidente primero y Pablo Paz como vicepresidente segundo. Desde el club buscaron transmitir tranquilidad a los socios e hinchas. Destacaron el trabajo y compromiso de la dirigencia saliente, recordando que bajo el mandato del ingeniero Alfano (quien asumió en 2018) se consiguieron hitos históricos: el ascenso a Primera División, la Copa Argentina 2024, y los subcampeonatos de Copa Argentina 2019 y Supercopa Argentina 2025, además de las participaciones en torneos internacionales.

"Han acompañado el profundo crecimiento de nuestra institución, con logros que vivirán para siempre en el corazón ferroviario", expresó el comunicado.
En diálogo con el diario El Liberal, Alfano ratificó que su decisión fue por razones personales y agradeció el acompañamiento de los simpatizantes durante sus años de gestión.
Más allá de los logros deportivos, la gestión de Alfano no estuvo exenta de turbulencias fuera del campo de juego. En agosto de 2024, el club vivió un fuerte cimbronazo con la escandalosa renuncia del tesorero José Luis "Hache" de Marco, mano derecha del presidente, quien fue acusado de realizar operaciones de compras y pagos desde el club hacia su propia empresa familiar.
Aquel episodio, que involucró presuntas manipulaciones de estados contables por 75 millones de pesos, dejó secuelas en la administración financiera del club. Ricardo Rubio, actual encargado de las finanzas, aún investiga irregularidades heredadas, como el uso indebido de tarjetas corporativas para viajes y compras en el exterior por parte de ex directivos.
Hoy, Central Córdoba inicia una nueva etapa de transición. Con la necesidad urgente de revertir el rumbo futbolístico y sanear las heridas institucionales, Hernán Zanni tendrá la difícil misión de mantener a flote al "primer grande del interior".