15/04/2026 - Edición Nº1163

Deportes


Estados Unidos

De la pobreza en Retiro a dirigir a Lionel Messi: la historia de Guillermo Hoyos

15/04/2026 | El argentino de 62 años asumió como interino de Inter Miami tras la renuncia de Javier Mascherano.



El sorpresivo portazo de Javier Mascherano, quien dejó su cargo como entrenador del Inter Miami argumentando "razones personales", obligó a la franquicia de la MLS a buscar una solución rápida y de confianza.

El elegido para tomar el timón de manera interina fue Ángel Guillermo Hoyos, un hombre de 62 años que no solo ostenta un currículum internacional envidiable, sino que guarda un vínculo cercano con Lionel Messi y una historia de vida que supera cualquier guión de Hollywood.

Nacido en Villa María, Córdoba, Hoyos asumió el mando de "Las Garzas" y ya dirigió su primera práctica de cara al duelo de este sábado ante Colorado Rapids. El reencuentro con el capitán argentino en el césped de Florida es el cierre perfecto de un círculo que comenzó hace más de dos décadas en La Masía del Barcelona.

"El día que conocí a Leo, me di cuenta de que era distinto"

El vínculo entre Hoyos y Messi se forjó en 2003, cuando el cordobés trabajaba en la cantera del FC Barcelona. "Llegué a entrenar a 7 equipos al mismo tiempo. Anduve más de 500.000 kilómetros arriba de un Ford Escort al que le hice el motor dos veces", recordó Hoyos en una entrevista pasada. Su esfuerzo le valió el premio mayor: hacerse cargo de la categoría 1987, donde brillaba un tal Lionel Messi.

"El día que conocí a Leo me di cuenta de que era distinto. Tenía una velocidad que solo le había visto a Diego. A las pocas semanas le dije a los dirigentes que Messi era Maradona, que no perdieran tiempo", relató.


Messi en el primer entrenamiento de Hoyos como DT de Las Garzas.

La relación trascendió lo táctico. El propio Messi definió a Hoyos como su "papá futbolístico": "Me ayudó muchísimo desde que llegué al Barça. Me enseñó cosas y me llevó a estar donde estoy". Tan fuerte es el lazo, que Hoyos tiene el privilegio único de haber sido invitado a las bodas tanto de Messi como de Diego Maradona.

La calle, el hambre y la supervivencia en Retiro

Pero antes de codearse con la élite del fútbol, Guillermo Hoyos conoció el rostro más duro de la pobreza. A los 8 años, la adicción al alcohol de su padre sumió a la familia en la indigencia, dejándolos en la calle en plena ciudad de Buenos Aires.

"Caminaba de Constitución a Retiro por la 9 de Julio. Lustraba botas, abría puertas de taxis, vendía diarios, dejaba estampitas en los bares. Nunca robé", confesó con crudeza. Las noches las pasaba en la Plaza Fuerza Aérea Argentina, cerca de la Torre de los Ingleses, durmiendo a la intemperie o, en ocasiones, en vagones de tren junto a su madre y su hermana de apenas dos años.

"En la calle sufría más el frío que el calor, pero lo que se me hacía más pesado era la dureza a la hora de dormir. Hoy, uno de los placeres más grandes que tengo es meterme en una cama con sábanas limpias", reflexionó el entrenador, quien aprendió a leer recién a los 11 años, cuando sus abuelos lo rescataron y lo llevaron de vuelta a Córdoba.

El fútbol como salvación

El talento con la pelota fue su boleto de salida. Debutó en Banfield, pasó por Talleres, fue comprado por el Real Madrid Castilla en 1981 y alcanzó su punto máximo en Boca Juniors, aunque las lesiones —producto de la mala alimentación en su niñez— le jugaron malas pasadas.

Como entrenador, construyó una carrera sólida en Bolivia (donde dirigió a la selección mayor), Chile, Colombia, Venezuela, Grecia, Chipre y Argentina, con pasos por Aldosivi y Talleres.

Hoy, las vueltas de la vida y el fútbol lo premiaron con el banco de suplentes más codiciado de América. Desde aquel chico que lustraba botas en Retiro hasta el DT que le da indicaciones al mejor jugador de la historia, Guillermo Hoyos demostró que, a veces, el esfuerzo en el fútbol da sus frutos.