Lo que comenzó como un conflicto privado terminó convertido en una denuncia pública de alto impacto. Camila Lattanzio, ex participante de Gran Hermano, acusó a su expareja Juan Pablo Scalese -asesor político vinculado a La Libertad Avanza- por violencia física, psicológica y amenazas, en un caso que ya tiene derivaciones judiciales.
La joven decidió exponer su situación a través de un video en redes sociales, donde relató el “calvario” que asegura haber vivido durante la relación. Allí mostró fotos de golpes en su cuerpo y apuntó directamente contra Scalese: “Me pegó”, afirmó entre lágrimas, al tiempo que denunció episodios reiterados de maltrato y hostigamiento.
El conflicto sumó un nuevo capítulo cuando, según su testimonio, el acusado respondió con una denuncia por extorsión. Para Lattanzio, se trata de una maniobra para silenciarla. “No sé si lo hace para que yo me calle, pero yo viví un montón de cosas que no puedo explicar”, sostuvo, dejando en evidencia el nivel de tensión que alcanzó el caso.
Tras la ruptura, lejos de calmarse, la situación se agravó. La ex participante aseguró que el hostigamiento continuó mediante mensajes y presiones constantes, lo que la mantiene en un estado de temor permanente. “Quiero vivir tranquila y vivo teniendo amenazas”, expresó.
Además, denunció que durante la relación fue víctima de violencia verbal sistemática, con insultos y descalificaciones constantes. Según su relato, ese patrón se sostuvo en el tiempo y derivó en agresiones físicas que ahora decidió hacer públicas.

En este contexto, Camila Lattanzio también advirtió sobre la posición de poder de su expareja dentro del ámbito político, lo que -según planteó- la coloca en una situación de vulnerabilidad. “Tiene un cargo político y yo tengo miedo”, remarcó.
A pesar de la gravedad de las acusaciones, la joven aseguró que cuenta con pruebas para sostener su denuncia, incluyendo fotos, videos y posibles testimonios de otras mujeres que habrían atravesado situaciones similares con el mismo hombre.
El caso ahora quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar responsabilidades en un expediente que combina denuncias cruzadas, exposición mediática y un trasfondo político que amplifica el impacto del conflicto. Mientras tanto, Lattanzio insiste en que no dará un paso atrás: “No voy a parar hasta que se haga justicia”.