La causa que investiga la muerte de la beba encontrada en el predio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata empezó a delinear sus primeras certezas. Es que el informe preliminar de la autopsia, incorporado en las últimas horas a la causa, aportó un dato clave para los investigadores en medio del hermetismo que rodea el caso.
El documento, elaborado por especialistas de la Morgue Policial y entregado a la Justicia, concluyó que la muerte se produjo por una insuficiencia cardiorrespiratoria aguda. En ese mismo análisis, los forenses indicaron que el cuerpo no presentaba lesiones traumáticas visibles, como golpes, heridas o signos compatibles con un estrangulamiento, lo que en esta etapa descarta indicios de violencia física directa.
Sin embargo, los peritos advirtieron que se trata de un resultado preliminar y que la conclusión definitiva quedará sujeta a estudios complementarios que aún están en curso. Esos análisis serán determinantes para completar el cuadro médico-legal y establecer con mayor precisión las circunstancias de la muerte.

En paralelo, la investigación avanza sobre la situación de la madre de la beba, que permanece detenida bajo custodia policial. La mujer es sometida a pericias psiquiátricas para evaluar su estado de salud mental, un punto que será clave a la hora de definir su eventual imputabilidad.
Fuentes del caso señalaron que podría presentar un cuadro compatible con esquizofrenia, aunque ese diagnóstico deberá ser confirmado en el marco de las evaluaciones oficiales. La joven había sido localizada a pocas cuadras del lugar donde apareció el cuerpo, luego de haber sido reportada como desaparecida durante varios días junto a su hija.
El expediente también tuvo un cambio de fuero en su inicio. Tras una intervención preliminar de la Justicia Federal, el juez Alejo Ramos Padilla se declaró incompetente y remitió la causa al ámbito penal ordinario, donde continúa la investigación para esclarecer lo ocurrido.