Argentina alcanzó un pico histórico de 46.799 casos de sífilis notificados durante el pasado año 2025. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, la tasa de incidencia se ubicó en 117,2 casos por cada 100.000 habitantes, confirmando una tendencia en ascenso que ya lleva quince años.
El informe detalla que, tras una breve pausa en las estadísticas durante la pandemia, la curva de contagios retomó su aceleración desde el 2022. En 2023 se superaron por primera vez los 30.000 infectados anuales, llegando ahora a la cifra más alta desde que se tiene registro.

Las autoridades sanitarias atribuyen este incremento a una mayor circulación de la bacteria a nivel global y regional. Sin embargo, también destacan que la mejora en los sistemas de vigilancia y el uso de pruebas rápidas permitieron detectar casos que antes permanecían invisibles.
En el contexto regional, el Sur y Cuyo lideran las estadísticas por encima del promedio nacional con tasas de 159,8 y 137,5 respectivamente. Por su parte, la región Centro se mantuvo como la zona con menor incidencia relativa, reportando 109,4 casos cada 100.000 personas.
El perfil de los afectados muestra que el 76% de los casos se concentra en personas de entre 15 y 39 años. Los jóvenes de 20 a 24 años presentan el mayor riesgo, con una incidencia particularmente alta en mujeres que supera ampliamente la media de los varones.
Ante esta situación, la cartera sanitaria nacional conformó la Mesa Ministerial de ITS para coordinar estrategias de prevención y tratamiento. El plan operativo busca garantizar el acceso a diagnósticos oportunos y una respuesta sanitaria uniforme en todas las provincias del país.