El frente económico se le empieza a complejizar al Gobierno. Mientras sectores clave como la industria y la construcción no terminan de repuntar, la inflación volvió a acelerarse y alcanzó el 3,4%, el nivel más alto en un año.
Con ese dato, el proceso de desinflación que el oficialismo venía mostrando como principal logro empieza a mostrar señales de tensión.
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, habló en la convención anual de AmCham Argentina y dejó una serie de definiciones que generaron fuerte repercusión.
Al referirse a la suba de precios, Caputo se mostró confiado en que la situación se revertirá en el corto plazo.
“Mientras hagamos las cosas que estamos haciendo, la inflación va a tener certificado de defunción”.
El ministro explicó que el ritmo dependerá de la recuperación de la demanda de dinero, vinculada a la confianza y a la evolución de las tasas de interés.
Además, redobló la apuesta y aseguró que, a partir de abril, los próximos 18 a 20 meses podrían ser “los mejores que Argentina haya visto en décadas”.
Las declaraciones generaron ruido no solo por el contexto de aceleración inflacionaria, sino también por el historial local de este tipo de pronósticos.
"La inflación va a tener certificado de defunción", dice este delincuente. La inflación viene subiendo parejito hace un año. Los únicos certificados de defunción son para los jubilados que se mueren porque les quitaron los remedios y PAMI no los atiende. pic.twitter.com/byZNLJrwMz
— La estamos viendo (@LaEstamosViendo) April 14, 2026
Otro de los momentos más comentados fue cuando Caputo cuestionó el crecimiento basado en el consumo.
“Si la gente tiene miedo de quedarse en pesos y va al supermercado y compra 48 sachets de leche, eso te puede dar crecimiento en el corto plazo, pero no es un crecimiento sano”.
Según el ministro, ese tipo de dinámica responde a una caída en la demanda de dinero y no a una mejora genuina.
La frase generó fuertes repercusiones, no solo por el contexto de pérdida de poder adquisitivo, sino también por el ejemplo elegido. La leche se vence, no es un producto para stockear en masa.
Más que explicar una dinámica económica, el ejemplo deja la sensación de una mirada despegada de lo cotidiano.
🗣️ "SI LA GENTE TIENE MIEDO DE TENER PESOS VA Y SE SOBRESTOCKEA CON 48 SACHETS DE LECHE"
— Radio 10 - AM 710 (@Radio10) April 14, 2026
🎙️ La definición de Luis Caputo, Ministro de Economía, durante su exposición en la AmCham Summit 2026.#SiempreNoticiasR10 pic.twitter.com/uWaCikRtOa
Caputo también volvió sobre una comparación que ya había utilizado en otras ocasiones.
“Algunos deciden no competir y cerrar. Otros invierten, se adaptan y crecen”, planteó, al contrastar los casos de FATE y Lumilagro.
El ministro utilizó ese ejemplo para reforzar la idea de que el modelo económico actual premia la competitividad.
Sin embargo, la comparación volvió a generar polémica en sectores industriales, que advierten por la caída de la actividad y el impacto de la apertura.
El auditorio acompañó, pero lejos de un entusiasmo pleno: hubo aplausos, aunque más bien medidos. Sin fervor. Entre los empresarios, el clima combinó expectativas con cautela, en un contexto donde los datos empiezan a pesar tanto como el discurso.
Porque detrás de las promesas de meses “increíbles”, también asoma cierto desgaste en un sector que todavía no ve señales claras de recuperación en la actividad.