El presidente Javier Milei volvió a marcar diferencias con economistas heterodoxos y con parte del periodismo a través de un nuevo posteo en redes sociales, en el que cuestionó la forma en que -según su visión- se interpreta la realidad económica en la Argentina.
La publicación incluyó un gráfico conceptual en el que contrapone el enfoque liberal -basado en la oferta y la demanda- con lo que define como una mirada “de izquierda”, guiada por “sentimientos” o “sensaciones”.
“Si los socialistas supieran de economía no serían socialistas. El conocimiento en economía lleva de modo inexorable al liberalismo”, escribió el mandatario. El gráfico ironiza sobre la mirada izquierdista de la economía, que descree supuestamente de los mecanismos de oferta y demanda.
El planteo de Milei apunta a deslegitimar lo que considera interpretaciones "subjetivas" de la economía, en contraposición a los datos empíricos y a los principios clásicos del mercado.
En esa línea, el Presidente sostiene que el análisis económico debe centrarse en variables objetivas, como precios, tipo de cambio, riesgo país o actividad, y no en percepciones sociales o testimonios individuales.
El mensaje refuerza una narrativa que viene desarrollando desde el inicio de su gestión, en la que cuestiona duramente a economistas críticos de su programa y a sectores académicos que no adhieren a la teoría liberal.
El posteo se inscribe en una serie de mensajes recientes en los que Milei también apuntó contra el periodismo, al que acusa de construir una imagen negativa de la situación económica basada en percepciones antes que en datos.
“Tal vez algún consultor o periodista lo pueda explicar: en Argentina, cuando al país le iba ‘tan mal’ como dicen que le va ahora, ¿acaso el dólar no subía desenfrenadamente?”, planteó días atrás.
Y agregó: “Si nos va tan mal, ¿cómo explican entonces que el Merval y el peso sean la bolsa y la moneda de mejor performance desde que empezó la guerra?”.
En ese mismo mensaje, concluyó: “Spoiler para el lector: hay una única lectura, es falso que estemos mal”.
PRIMERO LOS DATOS
— Javier Milei (@JMilei) April 9, 2026
El periodismo se arroga ser la voz de la gente, pero cada día queda más expuesto que no son más que la voz de sus amigos… o directamente de sus jefes.
Podemos discutir la metodología todo lo que quieran, pero los datos son contundentes: la Argentina está…
En otra publicación reciente, Milei profundizó sus críticas al rol de los medios de comunicación.
“El periodismo se arroga ser la voz de la gente, pero cada día queda más expuesto que no son más que la voz de sus amigos… o directamente de sus jefes”, afirmó.
También defendió el uso de estadísticas oficiales como herramienta central de análisis: “Los datos son contundentes: la Argentina está mucho, mucho mejor que en 2023. Con cualquier método que elijan, la tendencia es la misma”.
Y cuestionó las interpretaciones basadas en experiencias individuales: “Negar la evidencia empírica apelando a anécdotas es, lisa y llanamente, ir contra cuatro siglos de progreso científico”.
Pese a su defensa del rumbo económico, el propio Milei admitió en los últimos días que la situación atravesó un período complejo.
“Sabemos que estos últimos meses fueron duros. Y no es casualidad”, sostuvo, al atribuir las dificultades a la herencia económica recibida.
En ese marco, reconoció que el dato de inflación de marzo fue negativo —lo calificó como “malo”— y lo vinculó a factores transitorios, en línea con sus recientes explicaciones públicas.
INFLACIÓN
— Javier Milei (@JMilei) April 14, 2026
El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente.
VLLC!
PD: hoy explicaré en AmCham https://t.co/i8a5ntCtqX
La discusión entre “datos” y “sensaciones” no es nueva en la Argentina, pero cobra renovada centralidad en el actual contexto, marcado por un programa de ajuste económico y reformas estructurales.
En ese marco, el reciente posteo no solo refuerza su posicionamiento ideológico, sino que también anticipa que el Gobierno continuará defendiendo su programa sobre la base de indicadores macroeconómicos, aun en un escenario donde las percepciones sociales siguen mostrando un sendero fluctuante.