Un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria presentó un pedido de informes al Poder Ejecutivo para que detalle la situación del sistema de atención a personas con discapacidad en la Argentina, en medio de denuncias por atrasos en pagos, recortes y dificultades en la cobertura.
La iniciativa, encabezada por Juan Marino y acompañada por legisladores como Victoria Tolosa Paz, Eduardo Valdés, Pablo Yedlin y Nancy Sand, solicita información “circunstanciada, completa y documentada” a distintas áreas del Gobierno.
El requerimiento se dirige al Ministerio de Salud, al Ministerio de Economía y a la Secretaría Nacional de Discapacidad, en el marco de las facultades de control del Congreso.
En los fundamentos del proyecto, los diputados advierten sobre “la gravedad de la situación que atraviesa el sistema de atención a las personas con discapacidad en la República Argentina”.
El texto sostiene que el pedido se formula en ejercicio del control legislativo y remarca que el Estado tiene obligaciones específicas en materia de derechos: “Las personas con discapacidad constituyen sujetos de protección reforzada en el ordenamiento jurídico argentino”.
Además, subraya que el cumplimiento de esas garantías “constituye una obligación jurídica directa, exigible e inmediata”, y advierte sobre posibles incumplimientos del principio de no regresividad en materia de derechos sociales.
El documento detalla una serie de problemáticas que, según los legisladores, configuran una “crisis sistémica” en el sector.
Entre ellas, menciona retrasos en pagos a prestadores, deuda acumulada, falta de actualización de aranceles, interrupciones en la provisión de medicamentos y riesgo de cierre de instituciones.
También se advierte sobre el impacto en los beneficiarios: pérdida de prestaciones, deterioro en tratamientos y dificultades para acceder a servicios básicos.

Los diputados vinculan la situación a una serie de decisiones adoptadas desde diciembre de 2023, entre ellas recortes presupuestarios, cambios en el sistema de pensiones, la disolución de organismos y modificaciones en la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
En ese marco, sostienen que estas medidas deben analizarse en conjunto, ya que podrían configurar “un proceso de desfinanciamiento y desarticulación del sistema de protección integral”.

El proyecto incluye un extenso cuestionario con 28 puntos que el Poder Ejecutivo deberá responder:
El pedido de informes también pone el foco en la magnitud del sistema: millones de personas con discapacidad dependen de prestaciones, pensiones y servicios que —según el texto— podrían verse afectados por la situación actual.
Asimismo, menciona intervenciones judiciales, reclamos de organizaciones del sector y pronunciamientos de organismos de control, lo que refuerza la presión institucional sobre el Gobierno para dar respuestas.
“El control de la efectiva implementación de esa ley y del cumplimiento de las obligaciones constitucionales y convencionales del Estado en materia de discapacidad es una función indelegable”, sostienen.
Y concluyen con una advertencia que resume el tono del documento: “Las personas con discapacidad no pueden esperar”.