En un clima de creciente conflictividad social, las organizaciones nucleadas en la UTEP anunciaron un plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei, con una agenda que incluye marchas, piquetes y actividades políticas durante las próximas semanas.
La decisión se tomó en medio de fuertes críticas a las reformas económicas y, en particular, a la eliminación de programas sociales clave. Para Alejandro Gramajo, secretario general de la UTEP, el eje del conflicto está en el impacto directo sobre las economías populares y los sectores más vulnerables.
La inflación ya superó el índice Karina Milei y llegó al 3,4% .
— Ale Peluca Gramajo (@AleGramajo) April 14, 2026
El fracaso del modelo de Milei ya no se puede disimular aunque traten de responsabilizar a otros.
Fin. pic.twitter.com/9LAEYalV3d
Según el cronograma definido, el viernes 17 de abril realizarán una audiencia pública con diputados nacionales, mientras que el martes 21 llevarán adelante un congreso interno. Además, preparan una marcha de antorchas en homenaje al papa Francisco, en una señal que combina lo político con lo simbólico.
El plan de lucha continuará el 30 de abril con la participación en la movilización convocada por la CGT a Plaza de Mayo por el Día del Trabajador. Allí confluirán distintos sectores sindicales y sociales que vienen cuestionando el rumbo económico del Gobierno.

Desde la central obrera, uno de sus referentes, Jorge Sola, planteó que la protesta responde a la caída del poder adquisitivo, la pérdida del salario y el aumento del endeudamiento familiar.
El conflicto tiene como uno de sus puntos centrales la transformación del programa Potenciar Trabajo en el esquema “Volver al Trabajo”, que será reemplazado por un sistema de vouchers de capacitación. Desde la UTEP advierten que este cambio puede profundizar la crisis en los barrios.
En ese sentido, Alejandro Gramajo cuestionó los resultados de las políticas de inserción laboral. “No es un problema de capacitación, es un problema de modelo económico”, afirmó, al señalar la baja efectividad de estos programas para generar empleo formal.
Además, el dirigente denunció la falta de diálogo con el Ejecutivo. “Es un gobierno que no negocia con ningún sector”, sostuvo, marcando otro de los ejes de tensión entre las organizaciones sociales y la Casa Rosada.
De cara a mayo, movimientos como el Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa ya anticiparon nuevas jornadas de protesta, lo que configura un escenario de conflictividad sostenida.
El plan de lucha, lejos de ser una acción aislada, busca articular distintos sectores para aumentar la presión sobre el Gobierno. Con la economía como telón de fondo, la calle vuelve a posicionarse como un actor central en la disputa política.