15/04/2026 - Edición Nº1163

Política

SINOR 2026

Tamara Goldfarb: por qué el Corredor Norte tiene tanto potencial

15/04/2026 | Tamara Goldfarb, de Avalon Consulting Group, explicó como se pueden trasladar a esa región las nuevas demandas en desarrollos inmobiliarios



El desarrollo urbano está atravesando una transformación marcada por nuevos hábitos, formas de habitar y demandas de comunidad. En ese escenario, proyectos de usos mixtos que integran vivienda, trabajo y servicios en un mismo espacio comienzan a ganar protagonismo.

Tamara Goldfarb, de Avalon Consulting Group, forma parte de esa tendencia a través de Concepción, un emprendimiento que propone una lógica distinta: construir no solo metros cuadrados, sino experiencias y vínculos entre quienes lo habitan. Con una mirada puesta en el largo plazo, la iniciativa combina diseño, gestión y activación de espacios para crear una “ciudad dentro de otra ciudad”.

En diálogo con NewsDigitales, Goldfarb repasó -en el marco de de SINOR 2026, el Salón Inmobiliario del Corredor Norte -el origen del proyecto, su escala y los desafíos de sostener una comunidad activa, al tiempo que analiza el potencial de replicar este modelo en los municipios de Campana, Exaltación de la Cruz y Zárate.

-Contanos primero qué es Ávalon. ¿Qué es este caso de negocios Concepción?
-Nosotros somos los proyectistas, desarrolladores y materializadores de uno de los emprendimientos urbanos más grandes de la capital. Son 80.000 m² de usos mixtos. Tenemos 439 viviendas, locales comerciales y 20.000 metros cuadrados de oficinas. Lo que estamos haciendo ahora es dedicarnos a administrar y gestionar este edificio para que suceda todo lo que pensamos hace 10 años cuando lo proyectamos. Creamos un club dentro del edificio que tiene 21 espacios de amenities y lo que estamos haciendo es generar actividades para que la gente se nuclee, se conecte y podamos generar una comunidad dentro de Concepción. ¿Qué es lo que está pasando? Tenemos mucha gente que vive sola, tanto jóvenes entrepreneurs, nómades digitales, como gente muy mayor que busca Concepción, así como matrimonios jóvenes con hijos. Tenemos una propuesta para cada tipo de residente.

-¿Es una ciudad dentro de otra ciudad sin abrir la puerta?
-Totalmente. Vos podés estar viviendo ahí adentro y no salir de Concepción en todo el día. Vas al gimnasio, al coworking, bajás al restaurante interno a comer, vas a la peluquería que tenemos adentro, volvés a trabajar, te vas a nadar, porque tenemos piscina interna y externa. En cuanto a las actividades, podés tener una noche de cine bajo las estrellas, un sound healing como hubo ayer, o clases de yoga, de pilates, lo que se te ocurra.

-Ahí dijiste 80.000 metros cuadrados, como para darnos una idea. ¿Cuánto es eso?
-Es una muy buena pregunta y te la voy a contestar con toda la honestidad. Cuando estaba contratando al contratista principal de la obra, le hablé de otro proyecto y me dice: “Pará, ¿qué estás pensando en otro proyecto? Esto es como construir cuatro ‘ruleros’. ¿Viste el edificio de la 9 de Julio al que le dicen el rulero? Bueno, son cuatro edificios de esos”. Es como para tomar dimensión con algo bien icónico de Buenos Aires. Lo cuento porque me parece gracioso, creo que ni yo tenía esa dimensión al comenzar la obra. Uno arranca, mira el número, no le da miedo y va para adelante, pero es un montón: 80.000 metros cuadrados.

-¿Cómo ven esta zona del Corredor Norte -Campana, Zárate, Exaltación de la Cruz- para replicar el modelo?
-Es una zona que me encanta por su conectividad, pero más que nada porque siento que es un territorio virgen donde, si se planifica bien qué va a pasar y cómo va a vivir la gente, tiene un potencial enorme. Yo creo que en los próximos años mucha gente va a querer salir de la ciudad y vivir de otra manera. Es una era de la hiperconectividad: estamos todos súper conectados, pero muy aislados. Poder vivir en un lugar que te baje las revoluciones, donde puedas conectarte con la naturaleza, estar en contacto con animales y vivir de otra manera, creo que tiene un potencial enorme.

-¿Será replicará la experiencia de Buenos Aires acá?
-Totalmente. Creo que vamos a tener que prestar más atención a la comunicación del núcleo familiar, volver a lo que era por ahí en nuestras infancias. Creo que eso va a sumar un montón y que nos vamos a dar cuenta de lo mal que vivimos hoy en día, para buscar otra manera de vivir.