16/04/2026 - Edición Nº1164

Política

Subsidios

Tarifas de luz y gas: el kirchnerismo quiere voltear un decreto clave de Milei

16/04/2026 | El proyecto K busca desterrar el nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que limita el universo de beneficiarios.



Un grupo de diputados nacionales de Unión por la Patria, encabezados por Carlos Castagneto, presentó un proyecto de ley para derogar el Decreto 943/2025, que creó el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y modificó de manera sustancial el esquema tarifario de los servicios de gas y electricidad en la Argentina.

La iniciativa propone dejar sin efecto el nuevo sistema por considerar que implica un recorte en la cobertura, una reducción de subsidios y un impacto directo en millones de hogares.

Qué plantea el proyecto de ley

El texto es contundente: en su artículo 1°, propone “derogar el Decreto 943/2025” al sostener que introduce cambios estructurales en el esquema energético.

Según el proyecto, el nuevo régimen “aplica simultáneamente una reducción del porcentaje de subsidio, la eliminación de una categoría de usuarios, el recorte de los bloques subsidiados y deja sin efecto la Tarifa Social Federal de Gas y el Programa Hogares con Garrafas”.

De esta manera, el planteo central es revertir el actual modelo y volver a un esquema más amplio de cobertura.

El cambio de modelo: de la segmentación a la focalización

En los fundamentos, los diputados explican que el sistema vigente desde 2022 dividía a los usuarios en tres niveles de ingresos —altos (N1), medios (N3) y bajos (N2)—, lo que permitía asignar subsidios diferenciados.

Sin embargo, señalan que el Decreto 943/2025 eliminó esa segmentación y la reemplazó por “una única categoría de usuarios residenciales que requieren asistencia del Estado”.

Para los autores, esto implica un giro conceptual: “Este nuevo modelo configura un cambio estructural en el cual los subsidios dejan de ser una herramienta de política energética para convertirse en un mecanismo de asistencia social focalizada”.

Menos subsidios y menor cobertura

Uno de los ejes centrales del proyecto es el cuestionamiento a la reducción del universo de beneficiarios.

“El cambio introducido no resulta menor: se elimina la segmentación por niveles de ingresos, se reducen los topes de consumo subsidiado y se restringe el universo de beneficiarios”, advierten.

En ese sentido, remarcan que amplios sectores de ingresos medios quedaron excluidos del esquema, lo que implica pagar tarifas cercanas al costo pleno.

Además, el proyecto señala que el objetivo oficial es reducir el peso de los subsidios en la economía, que pasaron de representar el 1,5% del PBI en 2023 a una proyección del 0,5% para 2026.

Cómo impacta en las tarifas de luz y gas

El texto detalla los cambios concretos en el esquema tarifario. Por ejemplo, en electricidad, el nuevo sistema establece un bloque subsidiado de 300 kWh mensuales en meses de alta demanda y de 150 kWh en meses templados. Así, todo consumo excedente se paga a tarifa plena.

En comparación, el esquema anterior permitía niveles de subsidio más altos y mayor consumo bonificado.

En cuanto al gas, se mantienen topes de consumo subsidiado y se extiende el criterio a otros sistemas como el gas propano en redes.

Además, se eliminan herramientas clave como la Tarifa Social Federal de Gas y el Programa Hogar para garrafas.

Aumentos progresivos y reducción de beneficios

Los fundamentos también advierten que el impacto será creciente a lo largo del año.

Se prevén aumentos mensuales de entre 3% y 4%, en paralelo con la reducción de subsidios y la eliminación de bonificaciones transitorias.

A partir de mayo o junio de 2026 comenzará a notarse con mayor claridad el incremento en las tarifas”, señala el texto.

El impacto social: una “ecuación compleja”

El proyecto pone especial énfasis en las consecuencias sociales del nuevo esquema. “El impacto en los hogares plantea una ecuación compleja”, sostienen los legisladores, al advertir que no todos los usuarios tienen la misma capacidad de reducir su consumo energético.

En ese marco, señalan que muchos hogares de menores ingresos utilizan equipos menos eficientes —como estufas eléctricas o caloventores—, lo que eleva el consumo y las facturas.

Esto genera, según el documento, una paradoja: “Son quienes menos capacidad de pago tienen, pero en muchos casos presentan consumos relativamente más altos”.

Desde esa perspectiva, cuestionan que el criterio de “quien más consume más paga” no contemple las diferencias reales entre hogares.

Un debate abierto en el Congreso

Con este proyecto, el bloque de Unión por la Patria busca abrir el debate parlamentario sobre la política tarifaria del Gobierno.

Es un tema, además, no zanjado dentro del amplio espectro peronista. Así sucedió en el gobierno del Frente de Todos cuando Martín Guzmán intentó profundizar un esquema de reducción de subsidios y fue bloqueado por el ala cristinista.

La discusión sobre subsidios, tarifas y segmentación vuelve así al centro de la agenda política, en un contexto de ajuste fiscal y reconfiguración del rol del Estado en el sector energético.

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