Tras semanas de negociación, el Gobierno logró destrabar un nuevo desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de USD 1.000 millones que quedarán habilitados tras el acuerdo técnico alcanzado en el marco de la segunda revisión del programa firmado el año pasado.
El entendimiento -conocido como staff level agreement- todavía debe ser aprobado por el Directorio del organismo, pero marca un respaldo clave al rumbo económico oficial.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el acuerdo en redes sociales y lo presentó como un paso central para consolidar el programa.
“Llegamos a un acuerdo con el FMI. Este acuerdo es un paso muy importante en la consolidación de la estabilidad macroeconómica y contribuirá a fortalecer el crecimiento económico”, señaló.
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— totocaputo (@LuisCaputoAR) April 15, 2026
Llegamos a un acuerdo con el FMI.
Quiero agradecer especialmente a Kristalina Georgieva por su liderazgo y compromiso a lo largo de este proceso. También a Dan Katz, a Luis Cubeddu y a todo su equipo por el trabajo realizado, que resultó fundamental para alcanzar…
Además, agradeció a la titular del organismo, Kristalina Georgieva, y al equipo técnico del Fondo, así como a los funcionarios argentinos que participaron de la negociación.
Desde Washington, el FMI confirmó el acuerdo y destacó que Argentina podría acceder a unos US$1.000 millones, una vez que el Directorio lo apruebe formalmente.
En su evaluación, el organismo marcó que en los últimos meses hubo un fortalecimiento del programa económico, apoyado en tres pilares:
Además, resaltó que esas medidas ya están mostrando resultados concretos, especialmente en la acumulación de reservas.
“El impulso de las políticas se ha fortalecido y las mejoras en el marco monetario y cambiario están generando una acumulación incipiente de reservas”, indicó el Fondo.
Según el propio organismo, el Banco Central ya compró más de USD 5.500 millones en lo que va del año.

El acuerdo incluye un paquete de políticas que busca consolidar tres objetivos: bajar la inflación, sostener la estabilidad externa y apuntalar el crecimiento.
En ese marco, el FMI detalló los principales ejes:
El aval del FMI llega en un momento clave, en medio de dudas por la acumulación de reservas y con vencimientos por delante.
En lo que resta del año, Argentina debe enfrentar pagos al propio organismo por más de USD 3.600 millones, con un próximo vencimiento cercano.
En ese contexto, el nuevo desembolso funciona como un alivio financiero y, sobre todo, como una señal política hacia los mercados.