El diputado nacional Máximo Kirchner publicó este miércoles en su cuenta de Instagram un video de su padre, el expresidente Néstor Kirchner, grabado en 2002 durante la previa de las elecciones presidenciales de 2003, en el que plantea una fuerte crítica a la demagogia y a las promesas electorales sin sustento.
El posteo no solo recupera un momento poco difundido de la campaña del exmandatario, sino que también busca proyectar ese mensaje al presente político argentino, en un contexto atravesado por cuestionamientos a las promesas de campaña y a la credibilidad dirigencial. Una advertencia, además, al interior del peronismo.
En su publicación, Máximo Kirchner contextualizó el video en el momento político que atravesaba su padre antes de llegar a la Casa Rosada.
Recordó que el 17 de agosto de 2002, Néstor Kirchner era gobernador de Santa Cruz, “la provincia con la desocupación más baja del país; salarios docentes y jubilaciones entre las más altas del país”, y destacó que en ese momento “apenas aparecía en las encuestas”.
También mencionó que Cristina Kirchner tenía mayor nivel de conocimiento público y que el escenario estaba marcado por un fuerte clima de “antipolítica” tras la crisis de 2001.
En ese marco, subrayó que su padre “descartaba la demagogia para subir en las encuestas” y construía “con seriedad” como base de su propuesta política.
El eje del video es un discurso directo y crítico hacia las promesas electorales.
“Yo no me voy a reír en este país que está así, me voy a reír cuando esté inaugurando un hospital, cuando esté inaugurando una fábrica de mil puestos de trabajo”, afirma Néstor Kirchner en el fragmento difundido.
Y agrega una definición que apunta al corazón de su planteo: “No me interesa ser presidente de cualquier forma, salir a hacer campaña para tratar de convencer de cualquier forma y engañar voluntades, no es mi tarea”.
En otro tramo, plantea la necesidad de hablar “con absoluta racionalidad” y advierte sobre los riesgos de prometer sin sustento: “Con tal de obtener un voto van a buscar una necesidad, esas promesas demagógicas, esas cosas se hacen, no se dicen”. En concreto, lamentaba que haya candidatos que propongan subir salarios o jubilaciones “cuando no saben ni cómo va a funcionar el país”.
El posteo de Máximo Kirchner no se limita a lo histórico, sino que traza un puente con el presente. Cobra mayor relevancia porque desde la oposición suelen tildar a La Cámpora de caer en recetas o premisas “populistas” desde el punto de vista económico.
“El presente hace extrañarlo más”, señala Máximo, y agrega que la “seriedad en los planteos” es “la base más sólida para concretar los sueños”.
La referencia a la demagogia electoral remite inevitablemente a antecedentes más recientes.
Durante la campaña de 2019, el entonces candidato y luego presidente Alberto Fernández había planteado la posibilidad de mejorar las jubilaciones en un 20% a partir del desarme de las Leliq, una medida que finalmente no se concretó. De hecho, los pasivos remunerados del Banco Central crecieron fuertemente en el último periodo.
Por su parte, en 2015, el expresidente Mauricio Macri había instalado la consigna de “pobreza cero” como uno de los ejes de su campaña. Sin embargo, los indicadores sociales mostraron un fuerte deterioro en 2018 y 2019, con un marcado aumento de la misma ante la escalada inflacionaria.
En ese sentido, el video de Néstor Kirchner vuelve a poner sobre la mesa una discusión estructural de la política argentina: la distancia entre las promesas electorales y la gestión, que ha sido una constante bajo diferentes colores políticos.
En su publicación, Máximo Kirchner también rescata la lógica política de su padre: “Puede ser el camino más largo, pero él no quería ganar una elección para ver qué pasaba después en el gobierno”.
Y concluye con una mirada hacia el futuro: “Seguro vamos a encontrar a la mujer o el hombre que tomando lo mejor de nuestra historia vuelva a lograr que las familias argentinas tengan más días de felicidad que de tristeza”.