El Gobierno nacional avanzó este jueves con un paso que impacta de lleno en el entramado productivo: dispuso la cesación de la prestación de servicios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece además la implementación de un plan de transición, que deberá contemplar el cierre ordenado de las actividades, el resguardo de documentación y la identificación de capacidades críticas que eventualmente se mantendrán dentro del organismo.

La decisión no es menor. El INTI es, desde hace décadas, uno de los pilares técnicos del sistema industrial argentino.
El INTI no es solo un organismo administrativo. Es el principal soporte técnico del Estado para la industria, con un rol clave en múltiples áreas:
En la práctica, su trabajo atraviesa desde la industria alimentaria hasta la energética, pasando por metalurgia, textil, farmacéutica y construcción.
El proceso no comenzó ahora. Ya en diciembre de 2025 el Gobierno había avanzado sobre una de las funciones más sensibles del organismo: el sistema de calibración.
En ese momento se eliminó el Servicio Argentino de Calibración y Medición (SAC), una red de laboratorios coordinada por el INTI que garantizaba la calidad técnica de las mediciones en todo el país.
Ese esquema aseguraba que los certificados emitidos por los laboratorios fueran confiables y estuvieran alineados con estándares internacionales.
Tras esa decisión, las funciones vinculadas a la calibración pasaron al Organismo Argentino de Acreditación, una entidad no estatal.
Ahí aparece uno de los principales cuestionamientos: la transferencia de funciones críticas a un organismo con participación privada.
Además, el INTI es el organismo responsable de resguardar los patrones nacionales de medida. Si esa función se debilita, se compromete la trazabilidad y la calidad de las mediciones en toda la economía.
Desde la oposición, la diputada Julia Strada advirtió que la medida forma parte de un proceso más amplio. “No es un hecho aislado, es una política sistemática de desarticulación”, señaló.
Milei acaba de resolver la aniquilación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)
— Julia Strada (@Juli_Strada) April 13, 2026
Se dispone la cesación de más de 900 ofertas tecnológicas que el Instituto brindaba al entramado productivo. No es un hecho aislado, es una política sistemática de desarticulación.
Al… pic.twitter.com/GH03ULzsGN
Según planteó, el vaciamiento se viene dando en distintos frentes: falta de pago de viáticos, que limita el trabajo en territorio, caída de convenios con empresas e instituciones y recorte progresivo de líneas de trabajo.
También recordó que en los últimos meses el organismo dejó de cumplir funciones en áreas sensibles como metrología legal, calibración y aprobación de instrumentos de medición.
Con la nueva resolución, el INTI deja de prestar servicios tal como lo venía haciendo, y se abre una etapa de transición con final abierto.
El Gobierno plantea preservar algunas capacidades críticas, pero todavía no está claro qué funciones seguirán vigentes, cuáles se eliminarán definitivamente y qué organismos -públicos o privados- asumirán esas tareas