El fútbol argentino sumó una nueva y sorpresiva regla a su manual. A partir de la próxima fecha del Torneo Apertura 2026, los jugadores que decidan pararse con ambos pies sobre la pelota durante el desarrollo de un partido recibirán una sanción inmediata.
La Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), encabezada por Federico Beligoy, catalogó esta acción como una "conducta antideportiva" que falta al respeto del juego y altera el normal desarrollo del espectáculo.
La decisión se oficializó este miércoles a través de un duro comunicado emitido por la Gerencia Técnica de la DNA. El texto fue claro respecto a los motivos que impulsaron la prohibición: "Nos dirigimos a ustedes para abordar un tema relevante en nuestro fútbol. Esta práctica genera confrontaciones generalizadas y daña significativamente la imagen de un deporte con amplio alcance nacional e internacional".
El reglamento no deja lugar a la interpretación o al famoso "siga, siga". La DNA instruyó a todos los árbitros del país sobre cómo proceder cuando identifiquen que un futbolista salta sobre el balón con ambos pies con la intención de provocar al rival.
La sanción estipulada es doble:
El organismo argumentó que esta maniobra no solo incita a la violencia entre los protagonistas, sino que también conlleva un riesgo de lesión para el propio jugador que la ejecuta.

Si bien la jugada se volvió un ícono viral en 2023 cuando Valentín Barco (hoy en Racing de Estrasburgo y con chances de Mundial) la realizó jugando para Boca en las semifinales de la Copa Libertadores ante Palmeiras, el hecho que derramó el vaso en el ámbito local ocurrió el último fin de semana.
Durante el duelo por la fecha 14 del Torneo Apertura entre Estudiantes y Unión en La Plata, el mediocampista tatengue Julián Palacios se paró sobre la pelota. La acción fue interpretada como una burla directa y desató la furia de los jugadores rivales, siendo Lucas Alario uno de los más ofuscados por la provocación. Ese incidente empujó a la AFA a tomar cartas en el asunto antes de que se produjeran batallas campales.
Argentina no es pionera en esta restricción. La prohibición sigue los pasos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), que ya había vetado la jugada a partir de esta temporada 2026.
En Brasil, el debate se encendió tras incidentes similares: el venezolano Jefferson Soteldo generó una trifulca masiva en un clásico entre Santos y Vasco da Gama en 2021, y más recientemente, el neerlandés Memphis Depay repitió la acción en un empate entre Palmeiras y Corinthians, terminando con dos expulsados.
Con el Superclásico a la vuelta de la esquina, el fútbol argentino avisó que ya no tolerará "lujos" que terminen a las piñas. La pelota se juega al ras del piso, pero ya nadie podrá pararse encima de ella.