En el día de su 119° aniversario, Unión de Santa Fe vivió una jornada que combinó festejos con declaraciones explosivas. El presidente del "Tatengue", Luis Spahn, aprovechó los micrófonos para lanzar munición gruesa contra la dirigencia de Racing Club, encabezada por Diego Milito, a raíz de un conflicto económico que parece no tener fin: las deudas por las transferencias de Juan Ignacio Nardoni (a Gremio de Brasil) y Adrián "Rocky" Balboa (a Pari Nizhniy Novgorod de Rusia).
Spahn, quien comanda los destinos de la institución litoraleña desde 2009, no anduvo con rodeos y dejó en claro que la paciencia se agotó en la Avenida López y Planes. El foco del enojo radica en que Racing cobró el dinero de las ventas internacionales, pero no giró los porcentajes correspondientes a Unión, socio en los derechos económicos de ambos futbolistas.
El titular rojiblanco reveló un dato político clave que endurece su postura: obtuvo el respaldo explícito de la Asociación del Fútbol Argentino. "Hoy hablé con el Presidente Claudio Tapia y me dijo que iba a hacer una gestión y que me ayudaba para que vaya, dicho de mala manera, 'con los botines de punta'", relató Spahn en diálogo con Aire de Santa Fe.
Con la vía libre de Viamonte asegurada, el dirigente santafesino profundizó su crítica ética hacia la "Academia": "Acá no estamos hablando de que una institución no nos está pagando el dinero que nos debe por financiarnos o pasar un mal momento. Ellos recibieron un dinero, están jugando de mala manera y se están apoderando de nuestros recursos que son nuestros".

Según trascendió, directivos de Unión viajaron a Buenos Aires para revisar la documentación de las operaciones y regresaron con gran preocupación. La diferencia declarada por Racing asciende a 2.000.000 de dólares, una cifra vital para la tesorería tatengue.
Días antes, durante la presentación de recitales en el Estadio 15 de Abril, Spahn ya había comenzado a calentar la previa del conflicto. "Tenemos crédito en distintas instituciones y algunas se portan bien dentro de las limitaciones económicas que tienen, y otras no se están portando tan bien", deslizó en su momento.
Pero el tono subió aún más al mencionar a Racing: "Se hacen los ofendidos con tal de no pagar. Hay una cosa que es bastante simple: una situación es que yo le fío a un club y el club no tenga para pagarme. Otra situación más dolosa, más incorrecta, más inmoral, es que, si somos dueños en partes, no nos den nuestro dinero y lo estén teniendo".
Spahn también argumentó que este impago genera un perjuicio doble para Unión. "No solo hay un perjuicio económico, sino que hay un perjuicio en nuestra imagen. Esto nos obliga a no poder cumplir una serie de obligaciones de menor valor", lamentó el dirigente, señalando que la falta de esos fondos impacta en el día a día del club.
Con la intimación a Racing ya en marcha y la AFA respaldando la postura de Unión, la situación promete escalar. La dirigencia tatengue analizará en una nueva reunión interna qué medidas legales tomará contra la institución de Avellaneda para percibir lo que le corresponde por las ventas de Nardoni y Balboa, abriendo un nuevo capítulo en la disputa de clubes por los derechos económicos de los futbolistas.