Un viejo vínculo que parecía cordial terminó explotando en los medios y dejando al descubierto una interna que venía acumulando tensión desde hace años. La guerra entre Paula Chaves y Ximena Capristo volvió al centro de la escena con declaraciones picantes y revelaciones que explican el verdadero origen del conflicto.
Todo se reactivó cuando en SQP Capristo lanzó una frase contundente: “Jamás sería amiga de Paula Chaves”. Lejos de tratarse de un enojo reciente, la propia panelista aclaró que nunca hubo una amistad real entre ellas, sino una relación cordial por sus parejas: Gustavo Conti y Pedro Alfonso, quienes sí compartían un vínculo cercano, especialmente en épocas de teatro y temporadas en Villa Carlos Paz.
Según su relato, el quiebre definitivo no tuvo que ver con celos, trabajo ni exposición mediática, sino con una situación puntual que la marcó para siempre. Capristo reveló que todo cambió tras un comentario o actitud de Chaves hacia su hijo, cuando el niño era apenas un bebé. Aunque evitó dar detalles precisos, dejó en claro que ese momento fue determinante: “Pasó algo con mi hijo que a mí no me gustó. A partir de ahí, le hice la cruz”.
Ese episodio, que nunca salió completamente a la luz, habría generado un quiebre silencioso pero irreversible. Si bien siguieron compartiendo encuentros sociales por sus parejas, la relación entre ellas quedó completamente rota. A esto se suma otro condimento: las diferencias de personalidad. Ximena fue tajante al marcar distancia con el perfil de Paula, asegurando que tienen “otra onda” y que son “mujeres diferentes”. Incluso deslizó que hay actitudes de la conductora que nunca le cerraron, aunque eligió no profundizar públicamente.
Del otro lado, Paula Chaves siempre se mostró más cauta. En distintas oportunidades evitó entrar en conflicto directo y prefirió bajarle el tono al tema, dejando entrever que se trata de situaciones del pasado que ya no tienen sentido reavivar. Sin embargo, el fuego cruzado mediático sumó más leña cuando Capristo insinuó que conoce aspectos de la vida personal y familiar de Chaves que decidió no exponer, lo que generó ruido y abrió interrogantes sobre cuánto hay aún sin decir.