Los supermercados abrieron un nuevo frente de competencia: la ropa importada. En medio de un consumo que no termina de despegar, las grandes cadenas buscan atraer clientes con marcas internacionales directamente en sus góndolas.
El último movimiento lo hizo Carrefour, que este fin de semana lanzó una prueba piloto con indumentaria de GAP, Banana Republic y Old Navy en tiendas seleccionadas. Por ahora, la propuesta no incluye venta online y funciona como un testeo en puntos específicos.
La iniciativa no es aislada. Se suma a la estrategia que Coto puso en marcha en diciembre, cuando comenzó a vender prendas de H&M en sus locales. Esa experiencia tuvo buena recepción y abrió un nuevo camino dentro del negocio supermercadista.

La propuesta incluye básicos de indumentaria como buzos, remeras, jeans y camperas, con precios que buscan competir con la oferta local.
Algunos valores que se vieron en las tiendas:
La novedad empezó a circular en redes sociales, donde usuarios mostraron su sorpresa al encontrar marcas internacionales en espacios tradicionalmente destinados a alimentos y productos de consumo masivo.
Precios de ropa ***EN SUPERMERCADO CARREFOUR****
— Ahorrá con Anabella (@ahorraconana) April 9, 2026
GAP
OLD NAVY
BANANA REPUBLIC
Qué les parecen?
Hipermercado en Av del Libertador 215, Vicente Lopez (donde está Decathlon) pic.twitter.com/yI2r7fvGFJ
El avance de estas iniciativas refleja un giro en la lógica del retail. Con ventas en baja, las cadenas buscan diversificar la oferta y captar nuevos segmentos de consumidores.
Según datos del INDEC, en enero las ventas en supermercados cayeron 1,2% interanual en términos reales, lo que refuerza la necesidad de encontrar nuevas estrategias para sostener la facturación.
En ese contexto, sumar marcas reconocidas funciona como un atractivo adicional para generar tráfico en los locales.
El fenómeno no se limita a los supermercados. El mapa del retail en Argentina empieza a mostrar un renovado interés de las marcas globales.
Entre los movimientos más destacados:
A esto se suma la expansión de espacios multimarca con etiquetas internacionales y el buen desempeño de firmas que ya desembarcaron recientemente.
La llegada de ropa importada a los supermercados marca un cambio de época. Las cadenas ya no compiten solo por precio en alimentos, sino también por ofrecer experiencias y productos que antes estaban limitados a shoppings o viajes al exterior.
En un escenario donde el consumo sigue débil, la apuesta es clara: seducir al cliente con algo más que la compra básica.