En una decisión que apunta a agilizar la operación ferroviaria en algunos de los ramales más utilizados del Área Metropolitana de Buenos Aires, el Gobierno derogó la resolución que obligaba a las formaciones de las líneas Mitre, Sarmiento y Urquiza a ingresar a las estaciones terminales a una velocidad máxima de 5 km/h.
La restricción había sido impuesta tras el segundo accidente de Once, ocurrido en octubre de 2013, cuando una formación del Sarmiento impactó contra los paragolpes en la cabecera y dejó más de un centenar de heridos. Desde entonces, el límite de velocidad en el ingreso a terminales quedó fijado como una medida de seguridad.

Tras una revisión técnica, organismos como Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) avalaron la eliminación de la restricción. Según la nueva normativa, serán las propias operadoras las que podrán definir, en caso de considerarlo necesario, límites de velocidad u otras medidas para garantizar la seguridad en el ingreso a las estaciones.
Desde el sector ferroviario señalaron que la norma anterior respondía a un contexto excepcional y que las condiciones actuales cambiaron de manera significativa, tanto por mejoras tecnológicas como por ajustes en los procedimientos operativos.
En ese sentido, uno de los factores clave es la incorporación del sistema ATS (Automatic Train Stop), que permite frenar automáticamente las formaciones en caso de detectar riesgos, reduciendo la posibilidad de errores humanos en la conducción.
La decisión se da pocos días después de la reapertura de la estación Retiro de la línea Mitre, que permaneció cerrada durante dos meses por trabajos de renovación integral.
Entre las mejoras realizadas se destacan la instalación del sistema de frenado automático ATS en la terminal, así como la modernización del sistema de señalamiento, que tenía más de un siglo de antigüedad. Estas obras forman parte de un proceso de actualización de la infraestructura ferroviaria.
Con la eliminación del límite de 5 km/h, se espera que las formaciones puedan ingresar a las terminales a mayor velocidad, lo que permitiría mejorar la frecuencia de los servicios y reducir los tiempos de viaje.
Además, desde el sector estiman que la medida podría ayudar a disminuir las demoras y las aglomeraciones en horas pico, especialmente en estaciones clave como Retiro y Once, donde el flujo de pasajeros es más alto.
La nueva disposición entrará en vigencia una vez que sea publicada en el Boletín Oficial.