La noche de este viernes regalará una postal inolvidable para los amantes de la astronomía. Cuatro planetas del sistema solar se ubicarán en una misma franja del cielo, permitiendo una observación privilegiada desde diversos puntos del país. Se trata de Mercurio, Marte, Saturno y Neptuno.

El fenómeno alcanzará su punto máximo de visibilidad durante la madrugada del sábado 18. El momento ideal para levantar la vista será entre 30 y 90 minutos antes de la salida del sol, cuando la oscuridad todavía permite distinguir el brillo de los astros. Mientras que Mercurio, Marte, Saturno podrán identificarse a simple vista, Neptuno, por su parte, requerirá de asistencia técnica debido a su enorme distancia y baja luminosidad.
El evento coincide además con un período de alta actividad en el cielo nocturno de abril. Durante estas jornadas también se registran lluvias de meteoros y fases lunares que, al no ser demasiado brillantes, favorecen la observación de los objetos del cielo profundo.
Para capturar este momento con el celular o una cámara digital, los expertos sugieren usar un trípode. La estabilidad es fundamental para evitar fotos movidas, especialmente en condiciones de baja luz donde el sensor necesita más tiempo para captar la imagen.
Otro punto clave es ajustar la sensibilidad ISO al nivel más bajo posible para reducir el ruido visual. Complementar esto con exposiciones prolongadas permitirá que los planetas se vean nítidos y brillantes, destacándose claramente sobre el fondo oscuro del espacio.

La elección de la ubicación también define el éxito de la fotografía nocturna. Se recomienda buscar lugares altos y alejados de la contaminación lumínica de las grandes ciudades, buscando siempre un horizonte despejado hacia el sector donde se produce el ascenso de los astros.
Para lograr una composición artística, es útil incluir elementos del paisaje local en el encuadre. Árboles, montañas o edificios históricos pueden servir de referencia visual para darle escala al fenómeno astronómico y lograr un impacto visual mucho más profundo.
Si bien el ojo humano puede captar la alineación, el uso de instrumentos ópticos potencia la experiencia. Unos binoculares estándar son suficientes para separar mejor la posición de los planetas y apreciar colores que a simple vista suelen pasar desapercibidos.
Quienes cuenten con un telescopio, incluso de nivel inicial, podrán ver detalles asombrosos durante la madrugada. Este instrumento permite, por ejemplo, distinguir los icónicos anillos de Saturno o identificar las lunas más grandes de Júpiter en el horizonte cercano.
Desde aplicaciones especializadas como Star Walk, advierten que para localizar a Neptuno será indispensable contar con ayuda óptica. Al ser el planeta más lejano, se percibe como un punto muy tenue que sólo se revela ante lentes de mayor alcance técnico.