En medio de las versiones que lo ubican como posible candidato presidencial, Axel Kicillof eligió bajar el tono y enfriar las expectativas. Durante una visita a España, el gobernador bonaerense fue consultado por su futuro político, pero evitó definiciones contundentes.
“No hay que poner el carro adelante de los caballos”, respondió ante empresarios y periodistas, marcando distancia de cualquier lanzamiento anticipado de cara a 2027.
Kicillof dejó en claro que el foco actual no está en las candidaturas, sino en la reorganización del espacio político. “El 2026 es un año de construcción”, afirmó, al reconocer que el peronismo atraviesa un proceso de reconfiguración tras la derrota electoral frente al gobierno de Javier Milei.
El mandatario recordó que, si bien el espacio tuvo buenos resultados en la provincia de Buenos Aires, a nivel nacional el escenario fue más ajustado, lo que obliga a replantear estrategias.
En su análisis, Kicillof hizo una referencia indirecta a la experiencia del gobierno de Alberto Fernández, al advertir sobre los riesgos de construir candidaturas sin una base política sólida.
“No es cuestión de enfrentar a un candidato y ganar una elección”, sostuvo, y remarcó que ya se vivieron situaciones donde el triunfo electoral no se tradujo en estabilidad de gobierno. El mensaje apunta a evitar repetir errores recientes dentro del peronismo.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la necesidad de ampliar el espacio político. Kicillof planteó la importancia de incorporar sectores productivos, empresariales y del campo para construir una alternativa competitiva.
“Hay que generar una propuesta más amplia”, señaló, en un intento por mostrar un perfil más dialoguista y abierto a nuevos consensos. Esta estrategia busca fortalecer al peronismo de cara a los próximos desafíos electorales.
Durante su paso por Madrid, el gobernador mantuvo reuniones con empresarios que manifestaron interés en la provincia de Buenos Aires y en la economía argentina.

El gobernador bonaerense inicia una agenda cargada de reuniones políticas y empresariales en Madrid y Barcelona.
Sin embargo, también surgieron inquietudes sobre la situación económica del país y la continuidad de políticas estratégicas como Vaca Muerta. Según Kicillof, los inversores buscan certezas sobre el rumbo político y económico de cara al futuro.
Aunque evitó hablar de una candidatura, Kicillof no pasó desapercibido en el escenario político. Su presencia internacional y sus definiciones lo posicionan como una de las figuras centrales del peronismo en esta etapa.
“No estoy recorriendo el país ni España como candidato”, aclaró, intentando despejar especulaciones. Sin embargo, su rol en la reconstrucción del espacio y su creciente visibilidad lo mantienen en el centro de la escena.
En un contexto de incertidumbre política y económica, el gobernador apuesta a consolidar primero una base sólida antes de definir liderazgos. La carrera hacia 2027 ya comenzó, pero —como él mismo advierte— todavía no es tiempo de nombres, sino de construcción.
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