En la actual industria del fútbol, las discusiones sobre los modelos de gestión y el reparto de ingresos están cada vez más presentes. En este contexto, el vicepresidente de Vélez, Nelson Pugliese, trazó un duro panorama del fútbol argentino y explicó las claves de la economía del club de Liniers. En primer lugar, en relación a la AFA, dijo que "No hay que levantar la mano en forma sistemática, a veces acompañás porque estás convencido, pero no quita que en paralelo no tengas que dar debate".
En diálogo con el programa partidario Sábado Vélez, el dirigente expuso una mirada que trasciende las fronteras de su club, apuntando a las fallas de base en la estructura financiera del fútbol argentino y revelando las estrategias internas para disminuir un déficit operativo preocupante.
Pugliese defendió el apoyo a ciertas políticas de la AFA, como la negativa a la transformación de la propiedad jurídica de los clubes, pero rechazó los encasillamientos políticos. "Si mañana la AFA sale a proponer ‘no a las SAD’, nosotros vamos a levantar la mano, eso no nos transforma en 'Secanucas', como se está utilizando ahora", sentenció.
"Vos podés darle una legitimidad al modelo federativo que pregona la AFA, pero en paralelo tenés que tener una mesa de trabajo y de diálogo y ver de qué forma le llega el dinero que genera el fútbol en Argentina a los clubes, y fundamentalmente a los clubes formadores como Vélez", agregó.
La postura de Liniers es clara: acompañar por convicción, pero mantener la capacidad de cuestionamiento. "Entiendo también que no hay que levantar la mano en forma sistemática a todo lo que te plantean. A lo que Vélez está convencido que tiene que levantar la mano, la tendrá que levantar y a lo que no esté convencido, no tendría que hacerlo", subrayó.
Más allá del debate político, Pugliese puso el foco en la sustentabilidad económica del sistema, señalando que el verdadero problema de fondo es la relación entre los ingresos que reparte la AFA y los egresos de los clubes profesionales.

Para dimensionar la crisis, utilizó como referencia a una institución habitualmente elogiada por su administración. "Hace unos días lo escuchaba al presidente de Lanús, que es otro modelo de club que denominamos como ejemplo, y tiene un déficit de 9 millones de dólares anuales solamente por el fútbol. Entonces digo, no es solo un problema en el que está inmerso Vélez, hay un problema de base", explicó.
El cierre de su análisis sobre este punto fue lapidario, advirtiendo sobre los límites del modelo actual: "Me hago cargo de lo que digo: el fútbol argentino no tiene vida a largo plazo bajo este esquema de ingresos y egresos. Cuánto cobrás por Copa Argentina, cuánto cobrás si salís campeón… se sabe cuánto cobran los jugadores, con los ingresos de AFA no le pagás ni a dos jugadores".
Puertas adentro, Vélez también libra su propia batalla financiera. Pugliese detalló cómo el club trabaja para reducir su déficit operativo mediante cortes contables trimestrales. "El último corte que tenemos, al 31 de diciembre de 2025, muestra que el déficit se redujo en un 20%", reveló.
Esta mejora significa bajar el rojo mensual de 1.800.000 dólares (registrado a mediados de 2025) a 1.500.000 dólares. "Como número, mostrás una mejoría, pero no significa que verdaderamente a lo largo de todo el año termine siendo ese, puede ser ese, más o puede ser menos. Es en el momento del corte", aclaró el directivo.
Pugliese desglosó el origen de este rojo. "En líneas generales, el 70% del déficit operativo lo genera el fútbol profesional más amateur. El Polideportivo como un todo representa el 20% del déficit. El otro 10% es la administración".
Para combatir esta sangría, el club está encarando una modernización de sus sistemas de cobro y una lucha contra la morosidad en la cuota social. "Hay una mora en su cuota social, no una evasión. Hay una situación del país que no ayuda. Si vos mejorás o reducís esa mora, también va a repercutir en la reducción del déficit operativo", explicó.
Reconoció, sin embargo, falencias internas: "A Vélez o a esta comisión mejor dicho le falta ser un poco más proactivo, le falta tener una decisión de ser proactivos para hacer acciones para bajar esa morosidad". El club tiene previsto implementar un nuevo sistema de socios y cobranzas post Mundial para transparentar la situación y mejorar la eficiencia.
Otro frente de batalla financiera es la recuperación de deudas por ventas de jugadores. Pugliese reveló que el 90% de lo que Vélez tiene para cobrar por distintos conceptos corresponde a la deuda que mantiene el Botafogo de Brasil por la transferencia de Álvaro Montoro. "El Botafogo no saldó la deuda. Nosotros cobramos una cuota vencida que fue la que falló el TAS porque hicimos la denuncia", detalló. "La cuota vencida que nos deben es de U$S 1.300.000, nos deben más y a eso después se le suman intereses".
En el afán de generar nuevos recursos genuinos, Vélez también está explorando la comercialización del naming right del estadio José Amalfitani. Sin embargo, las expectativas económicas se ajustaron a la realidad del mercado. "Hablo por mí y yo imaginaba que ponerle el nombre al Amalfitani no podía tener un ingreso para el club inferior a 5 millones de dólares anuales", confesó Pugliese.
Pero la práctica demuestra que "el valor de mercado es sustancialmente menor al que yo estaba pensando. Hoy tendrías que estar pensando que, de suceder, debería estar en el orden de los 2 o 3 millones de dólares anuales como techo".
No obstante, esta búsqueda tiene condiciones estrictas. "No es 'cualquier nombre' el que tenemos que relacionar con Amalfitani. Lo que yo no estoy dispuesto, más allá de las necesidades, es que cualquier nombre 'manche' o no acompañe bien el nombre del Amalfitani", sentenció, dejando en claro que la identidad del estadio es innegociable. Los fondos obtenidos por esta vía se destinarán exclusivamente a infraestructura, sin ir al fondo común de gastos operativos.