En medio de la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete Manuel Adorni y al periodista y productor Marcelo Grandio, resurge una entrevista realizada en 2022 en Punta del Este, durante la quinta temporada del programa Gritalo.
Aquella conversación —distendida, extensa y cargada de definiciones políticas y económicas— hoy adquiere un nuevo significado a la luz de los vínculos personales y financieros que analiza la Justicia.
La situación judicial de Adorni gira en torno a una causa por presunto enriquecimiento ilícito y dádivas. El expediente investiga:
En su defensa, Grandio negó cualquier irregularidad y atribuyó sus contratos a su trayectoria profesional.
“Hola, qué tal, amigas y amigos, ¿cómo están? Esto es Gritalo, quinta temporada… los sábados 22:30 por Canal Metro… también desde la ciudad de Punta del Este, porque Gritalo es internacional”, decía Grandio en la presentación del programa.
En ese marco, la charla se trasladó a una preocupación compartida por muchos argentinos en el exterior: el futuro del país. Para ese entonces, Adorni ya trabajaba alrededor de Milei, que había cosechado una buena elección en CABA en el 2021.
Consultado sobre la crisis argentina, Adorni fue categórico: “Para resumir, lo que necesitás es promover inversiones y promover educación”.
El entonces analista económico trazó un diagnóstico duro sobre el deterioro educativo: “Pasamos de ser la envidia del mundo a no ser la envidia de nadie. Hoy estamos lejísimos de países como Uruguay, Chile o Brasil”.
También apuntó directamente contra la dirigencia: “Esta casta política no va más. No puede salir Argentina adelante con esta política”.

Y sintetizó su postura estructural: “Desde la política tiene que salir el achicar el Estado a la mitad”.
Por otro lado, Adorni repasó la evolución del país desde su nacimiento: “Yo cuando nací no había planes sociales. El Estado era un tercio de lo que es hoy y la presión impositiva también”.
Y agregó: “Cada década fue degradándose porque son los mismos políticos de hoy”. Con una frase contundente, remarcó la continuidad dirigencial: “El político que hoy no está en funciones es porque se murió”.

Uno de los momentos más importantes de la entrevista fue cuando Adorni relató su encuentro con el expresidente Carlos Menem en 2018.
“Yo una vez estuve en la casa de Menem, me invitó a tomar un café y le pregunté cómo hizo para privatizar todo”, subrayó. La respuesta —según contó— lo marcó: “Me dijo: ‘¿sabés lo que pasa, Manuel? Yo fui un líder’”.
Adorni recordó su reacción inicial: “Primero dije ‘¿qué me estás diciendo?’… pero tenía razón”. Y reforzó la idea con otra anécdota: “Un periodista le preguntó qué iba a hacer cuando los sindicatos le frenen el país… y Menem respondió: ‘eso no va a pasar’”.La frase final quedó grabada: “‘¿Por qué no va a pasar?’… ‘porque acá el que manda soy yo’”.
Para Adorni, esa definición sintetiza un problema estructural: “Lo que no tenemos en la Argentina es un líder”.
En ese sentido, vinculó ese concepto con la figura de Javier Milei: “Lo que Milei representa es eso… un liderazgo que Argentina no tiene hace muchísimo tiempo”.
Y contrastó con otros dirigentes: “No se necesita un Alberto Fernández ni una Cristina que no habla, tampoco un Macri tibio”.
Pese al diagnóstico crítico, Adorni cerró con una mirada optimista: “Con el talento, con las ganas y con lo hartos que estamos, se sale rapidísimo en el corto plazo”.
Y recordó el antecedente de los años 90: “Pasaste de una hiperinflación a prácticamente eliminarla en un año… y después crecías al 7 u 8%”.
Finalmente, dejó un mensaje esperanzador: “Creo que con el talento y el deseo de vivir en un país mejor, el tiempo puede ser rápido”. Aquel optimismo contrasta un poco con el presente, donde el proceso de desinflación encontró algunas barreras y ese repunte a “tasas chinas” aun no llegó más allá de que algunos sectores como agro y energía viene creciendo fuerte.