El desarrollo inmobiliario y productivo del Corredor Norte bonaerense suma nuevos elementos de análisis en un contexto de expansión sostenida. En el marco de SINOR 2026, uno de los encuentros que reúne a actores clave del sector, se presentó un relevamiento sobre disponibilidad de tierras y condiciones de desarrollo en los partidos de Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz.
El estudio, elaborado de manera conjunta entre el sector privado y entidades técnicas, busca aportar información concreta para la toma de decisiones de inversores, desarrolladores y planificadores. Alejandro Torres Hotton, coordinador industrial de CADEMA, detalló a NewsDigitales los principales resultados del informe, el potencial de crecimiento de la región y las diferencias entre las distintas zonas analizadas.
-En este evento, uno de de los temas es analizar la factibilidad de los suelos.
-Hicimos un relevamiento de tierra disponible en la zona de Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz para futuros desarrollos residenciales, teniendo en cuenta cuestiones comerciales, normativas, catastrales y restricciones. Es un estudio integral, que permite identificar zonas donde hoy se mueve más la demanda residencial y otras donde se va a mover en el futuro. Presentamos este informe como una herramienta para los asistentes de SINOR.
-¿Qué superficie estamos hablando y qué puntos llaman la atención del informe?
-Lo importante es que hay mucha superficie todavía para desarrollar. Estamos hablando de más de 50.000 hectáreas entre los tres partidos, hay mucho por ver, estudiar y analizar. Existen varios corredores que cruzan Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz, que se interconectan cada vez más con el tejido urbano en un proceso de crecimiento constante.
-En lo serándesarrollos puramente residenciales, ¿qué nos podés comentar?
-Vamos a mostrar, por un lado, cómo Cardales se afianza como una marca propia, con desarrollo de barrios cerrados, semicerrados, countries y también algo de barrio abierto. Campana tiene hoy cuatro o cinco proyectos de loteos orientados a primera vivienda, con lotes de 300 metros cuadrados y todos los servicios, pensados para parejas que quieren dejar de alquilar, con opciones de pago en cuotas. Eso está funcionando muy bien. En Zárate, en conexión con Capilla del Señor por ruta 193, hay un mix de oferta: primera vivienda y también desarrollo creciente de casas de fin de semana, con lotes de 2.000 a 3.000 metros cuadrados, orientados a público de zona norte.
-Este crecimiento genera un efecto arrastre. ¿Cómo visualizan la parte comercial hacia delante?
-La parte residencial crece a buen ritmo, pero la parte comercial lo hace más lentamente. Falta desarrollar más servicios: oferta comercial, deportiva, de salud y educación. Es clave para consolidar el concepto de la “ciudad de los 15 minutos”, donde tenés todo cerca: colegio, hospital, club y supermercado. El año pasado se lanzó un barrio sobre ruta 4, que incorporó todos esos servicios dentro del desarrollo y fue un boom: se vendieron cerca de 200 lotes en una semana. La propuesta incluía no solo el terreno, sino también todos los servicios.
-Una ciudad dentro de otra ciudad.
-Totalmente. Fue una explosión de ventas que sorprendió, incluso con compradores que no son de la zona, pero que la eligen por ser tranquila, segura, con espacios verdes y a 45 minutos de General Paz.
-Hablamos del análisis del suelo y la factibilidad. ¿Qué plazos están visualizando para que esto se ponga en marcha?
-En el informe vemos tierra con potencial a corto, mediano y largo plazo. Hay opciones para distintos perfiles, la inversión a largo plazo tiene más riesgo, pero también menor costo. El que busca algo más seguro va a zonas como Cardales, con valores más altos. El que apuesta a largo plazo mira zonas cercanas a rutas como la 193 o la 6, que tiene mucho potencial de crecimiento por las obras en marcha.
-Y en cuanto al contexto económico y el rol de los municipios, ¿cómo lo ves?
-Los municipios acompañan y bien. Por ejemplo, en Campana se están haciendo obras importantes como la renovación de la ruta 4. En general, hay acompañamiento en Zárate, Campana y Exaltación de la Cruz, tanto en lo residencial como en lo industrial. Hay intención de impulsar el desarrollo, aunque también hay exigencias. La idea es que el crecimiento sea ordenado, evitar lo que pasó en el conurbano con desarrollos caóticos. Se busca segmentar, organizar y garantizar servicios, educación y oportunidades laborales.