El INCAA está parado, no es novedad. Hay un intento que parece estúpido, por desguazar una de las industrias que más orgullo nos debería dar como argentinos. Históricamente, el cine ha producido talentos y ha generado impacto a nivel mundial. Para quienes miden las cosas en premios, basta con citar los casos de El secreto de sus ojos o La historia oficial y ponerlo en comparación con potencias como Brasil: solo tiene un Oscar.
En un contexto en el que el INCAA quedó desplazado, la Academia de Cine Argentina parece haber ocupado el espacio y empezó a hacerlo con fuerza. De la mano de Netflix, decidieron lanzar el Laboratorio Impulsar, pensado para jóvenes talentos emergentes del país. Hernán Findling, presidente de la Academia, pasó por el living de NewsDigitales para hablar sobre la propuesta que busca a nuevos realizadores de menos de 35 años, con una película ya producida, para ser parte de este programa de mentorías y master classes tope de gama, que además cuenta con “un dinero” para dar ese impulso necesario.

“Si los nuevos realizadores no pueden filmar inclusive equivocándose o películas grandes, películas chicas, películas que vean un millón de espectadores o películas que vean 200 personas, pero la necesidad de foguearse… ese mecanismo y esa industria y ese desarrollo tan virtuoso se corta”, aseguró Findling durante su charla con NewsDigitales. Entendiendo esto, se asociaron a Netflix en lo que será el primer programa de estas características no solo en el país sino en toda la región.
¿En qué consiste el Laboratorio Impulsar? En una propuesta que sirve casi como una excusa para quienes todavía tienen proyectos a mitad de camino y necesitan una motivación para lograrlo. Se pueden presentar ideas de ficción tanto para largometrajes como para series y lo principal es contar con un desarrollo, una sinopsis, CV del director, del productor, elenco tentativo, equipo técnico tentativo y no demasiado más. “Es imprescindible que la juventud pueda filmar que pueda foguearse, que pueda equivocarse”, aseguró Findling.
“Desde la Academia lo que queremos es justamente como dice el título es impulsar a nuevos realizadores, creemos que dadas las circunstancias que está viviendo el país y bastante en referencia a la cultura es muy difícil para los nuevos realizadores poder filmar, poder conseguir presupuesto, poder salir adelante. Entonces, empezamos el germen de todo esto fue tratar de buscar posibilidades para esos realizadores y que puedan desarrollar un proyecto de manera profesional y además poder presentarlo a una plataforma”, señaló el presidente de la Academia de Cine Argentina. Casi un año estuvieron dándole forma a este laboratorio con la plataforma número 1 de streaming a nivel global, que hace unos días presentó su catálogo de nuevos títulos hechos en el país.
Muchos de esos próximos proyectos que pronto veremos en Netflix bajo la carátula de “Hecho en Argentina” están hechos por los talentos que van a ser parte de este programa y les van a dar “un seguimiento profesional” a los 14 proyectos (7 series y 7 películas) que queden seleccionados en el Laboratorio Impulsar. El objetivo es claro: “Que ese proyecto que tienen ellos después pueda ser pitcheado, pueda ser exhibido, pueda ser mostrado a referentes, productores referentes del sector y a las plataformas”.

El concurso está apuntado a todos los realizadores del país sin importar dónde vivan: “Hay que tratar de federalizar toda la producción audiovisual a todo el país”. Para los seleccionados la propuesta es más que interesante y es importante destacar que los costos de traslado y alojamiento serán cubiertos por el programa.
“Produje mucho, dirigí un poco. Para hacer una película se tienen que alinear muchos planetas, pero sobre todo quienes las escriben, quienes las dirigen, quienes las producen, tienen que estar muy seguros de lo que tienen, de lo que quieren y a dónde quieren llegar para llevar adelante un proyecto. Y esos se ve en la carpeta, se ve en la presentación y es lo que los jurados van a evaluar”, aseguró Hernán Findling.
Hay tiempo hasta el 30 de abril para presentar los proyectos con la certeza de que, sean elegidos o no, puede ser una gran experiencia de crecimiento profesional. “Todo es aprendizaje, quizás el error más terrible, no sé cómo suene, pero realmente lo siento, el error más terrible es darte por vencido. Es una carrera muy compleja, con muchos altibajos, con muchas ganancias, con muchas pérdidas en todo sentido, pero si tenés la capacidad, si tenés la seguridad y si sabés qué es lo tuyo y hablo tanto para director, productor, director de fotografía, actor, actriz, lo que sea, desde mi punto de vista, quizás un poco naif, pero desde mi punto de vista se te va a dar”, cerró Findling.