El INDEC informó que, de acuerdo a su relevamiento, los salarios registrados aumentaron 1,8% en términos nominales en febrero, perdiendo poder adquisitivo teniendo en cuenta la inflación de dicho mes (2,9%).
Así, acumula seis meses consecutivos de retroceso del poder de compra. Aún se ubican 8,9% por debajo en términos reales de noviembre de 2023, último mes de la gestión anterior.
Tanto los del sector privado registrado, que se incrementaron 1,6%, como los públicos, que aumentaron 2,3%, empeoraron en términos reales en el segundo mes del año.
Al interior de los salarios públicos, los nacionales aumentaron apenas 0,6% mientras que los del sector público provincial subieron 2,9%, logrando estos últimos empatarle a la inflación. Se incluyen en este rubro docentes, médicos, enfermeros, policías, así como miembros de la justicia y de la administración provincial de todas las jurisdicciones del país.

De este modo, el último año, en promedio los salarios registrados presentaron un incremento de 27,5%, traccionado por los trabajadores provinciales, con un crecimiento de 30,3%. No obstante, ningún sector logró superar la inflación del período (33,1%).
Por detrás, los salarios del sector privado mostraron un incremento de 27,6%, y muy por debajo se movieron los estatales nacionales, con un incremento de apenas 21,3%.
Respecto a los salarios informales, según el INDEC, en febrero (septiembre considerando el rezago de la recolección), aumentaron 4,6%, por encima de la inflación del mes de referencia (2,1%).
Sin embargo, los datos resultan poco verosímiles por lo cual los analistas ya no los consideran: los salarios informales acumulan un incremento de 75,1% interanual (septiembre 2025 vs septiembre 2024), más que duplicando la inflación (31,8%).
De considerarlos, el índice total de salarios refleja una suba en febrero de 2,4% y en el último año de 35,8%.
Desde noviembre de 2023 a esta parte, conocido el dato de febrero, los salarios privados registrados perdieron 3,5% en términos reales.
Muy por detrás, los salarios públicos provinciales sufrieron un deterioro de 10,3% en su poder adquisitivo.
Sin embargo, los grandes perjudicados son los estatales nacionales: sus salarios perdieron un 37,2% de capacidad de compra.
